domingo, 6 de septiembre de 2009

LA ORACION QUE CAUSO CONTROVERSIA...


Tal vez quieras leer esta oración que fue hecha en Kansas en la sesión de inauguración de la 'Kansas House of Representatives.'

Parece que esta oración molestó a algunas personas...

Cuando se le pidió al religioso Joe Wright que hiciera la oración de apertura en el Senado de Kansas, todo el mundo esperaba una oración ordinaria, pero esto es lo que ellos escucharon:

"Señor, venimos delante de Ti este día, para pedirte perdón y para pedir tu dirección. Sabemos que tu Palabra dice: 'Maldición a aquellos que llaman "bien" lo que está "mal" y es exactamente lo que hemos hecho..

Hemos perdido el equilibrio espiritual y hemos cambiado nuestros valores.. Hemos explotado al pobre y hemos llamado a eso "suerte". Hemos recompensado la pereza y la hemos llamado "Ayuda Social".

Hemos matado a nuestros hijos que aun no han nacido y lo hemos llamado "la libre elección".

Hemos abatido a nuestros condenados y lo hemos llamado "justicia". Hemos sido negligentes al disciplinar a nuestros hijos y lo hemos llamado "desarrollar su autoestima".

Hemos abusado del poder y hemos llamado a eso: "Política".
Hemos codiciado los bienes de nuestro vecino y a eso lo hemos llamado "tener ambición".

Hemos contaminado las ondas de radio y televisión con mucha grosería y pornografía y lo hemos llamado "libertad de expresión".

Hemos ridiculizado los valores establecidos desde hace mucho tiempo por nuestros ancestros y a esto lo hemos llamado "obsoleto y pasado".

¡Oh Dios!, mira en lo profundo de nuestros corazones; purifícanos y líbranos de nuestros pecados.

Amén.

La reacción fue inmediata. Un Parlamentario abandonó la sala durante la oración. Tres más criticaron la oración del Pastor calificando la oración como 'un mensaje de intolerancia''

Durante las seis semanas siguientes, la Iglesia 'Central Catholic Church' donde trabaja el religioso Wright recibió más de 5,000 llamadas telefónicas, de las cuales sólo 47 fueron desfavorables.

Esta Iglesia recibe ahora peticiones del mundo entero, la India , África, Asia, para que el párroco Wright ore por ellos.

EL comentarista Paul Harvey difundió esta oración en su emisión de radio ' The Rest of the Story ', (El Resto de la Historia ), y ha recibido una acogida mucho más favorable por esta emisión, que por cualquier otra.

Con la ayuda de Dios, quisiéramos que esta oración se derrame sobre nuestra nación, por tanta semejanza con lo que está ocurriendo en México y que nazca en nuestros corazones el deseo de llegar a ser una ''Nación bajo la mirada de Dios".

Si no tenemos el valor de mantenernos firmes en nuestras convicciones, entonces caeremos delante de cualquier otro argumento, o enemigo.

lunes, 31 de agosto de 2009

SAN PABLO: LA JUSTIFICACIÓN

DIEGO O. FLORES

El tema que nos toca abordar en este tiempo de formación bíblica, es un tema denso y extenso, tanto en su comprensión como en su divulgación, como lo afirmaba el Sumo Pontífice en una de sus catequesis1.

Ahora bien, cuando uno se introduce en un tema para luego darlo a conocer, busca la comprensión del texto para “justificar” su postura en primer lugar, pero sobre todo, se interesa en el mismo para afianzar más sus bases éticas y religiosas, sobre las cuales desea edificar con seguridad su espiritualidad. Pero resulta que cuando uno trata de introducirse en el tema de la “doctrina de la justificación en la teología de san Pablo” se encuentra con una serie de “incoherencias” en sus escritos que, más que afianzar el conocimiento, parece que pretende afianzar más la confusión. Dice J. Lowe que “no hay nada más fácil que encontrar contradicciones verbales en san Pablo”2. Quizá esto se deba a que en varios de los pasajes que uno encuentra en sus cartas, se acompleja por el marcado temperamento impulsivo que se decía tener el apóstol, lo que dificultaba una madurez en la coherencia y claridad de sus escritos. Algo así lo afirmaba también el mismo apóstol Pedro3.

Y uno de los casos y el que nos importa saber ahora, es el que encontramos en la carta que el apóstol escribe a los cristianos de Roma, en donde a simple vista, parecería ser que el apóstol de los gentiles escribe sobre la justificación, pero “in-justificándose” al mismo tiempo por la contradicción que aparece en sus textos. En tales versículos dice lo siguiente:

Rom 2,13: “porque a los ojos de Dios, no son justos los que oyen la ley, sino los que la practican”.

Es decir, los justificados por Dios son los que cumplen la Ley. Ahora, si leemos más abajo, en el mismo libro nos encontramos con el siguiente pasaje:

Rom 3,20: “porque a los ojos de Dios, nadie será justificado por las obras de la ley…”.

El texto, a simple vista, es demasiado claro para explicarlo. Por lo cual, si lo comparamos a los dos, resulta que el primer texto nos promete la justificación cumpliendo la Ley, y el segundo me promete la justificación no cumpliendo la Ley. ¿En qué quedamos? ¿Cumplimos la Ley o no para estar justificados? O retomando las palabras del comienzo, mejor diríamos ¿Quién quiere estudiar a alguien que se contradice?

Ante este interrogante, para algunos problemático y hasta peligroso, lo que hay que decir es que, los dos textos que se citan no se contradicen, aun cuando haya una aparente incoherencia. Ahora, en primer lugar, esta aparente contradicción se vuelve clara cuando se comprende el sentido de las palabras que le da san Pablo para enseñarnos sobre el tema. Y en segundo lugar, al entender esto último, podremos ver claro lo que significa la justificación en la teología de san Pablo, a la vez que nos daría sucesión para hacer también la diferencia que hay entre la justificación tradicional del A.T. y la que enseño Cristo en el N.T.

En Rom 2,13, cuando Pablo dice: “porque a los ojos de Dios, no son justos los que oyen la ley, sino los que la practican”, esta hablando de la justificación en el contexto del juicio final4. Es decir, en el momento en que Dios pida al hombre cuenta de lo que hizo por, como un juez lo hace en un tribunal ante el culpable. Pero comprenderemos mejor el contexto si repasamos brevemente la historia del progreso y el desvío que tuvo en los judíos, sobre la conciencia de estar justificados ante Dios.

El hombre al ser creado por Dios en un estado de santidad y justicia original, lo había perdido para él y para nosotros a causa del pecado original. Sin embargo Dios que perdona y no olvida a su pueblo elegido, fue preparando el camino para que el hombre recibiera de Dios, lo que había perdido por la culpa inicial. Camino en donde intervinieron tanto los patriarcas del pueblo de Israel, Moisés y el pacto del Sinaí con los 10 mandamientos, los profetas, y otros tantos personajes y acontecimientos en los que Yahve fue dando a conocer el proyecto que tiene Dios para toda la humanidad. Aunque tal parecía el plan salvífico de Dios, no fue así el recibimiento del mismo de parte de los hombres. Decíamos que muchas fueron las intervenciones de Dios en el pueblo elegido para revelarle su designio salvífico. Pero la que tuvo su punto cumbre y esencial para el pueblo israelita, fue la que Dios hizo con el pueblo con el pacto del Sinaí, es decir la Alianza que hace Dios y el pueblo de Israel. ¿Y en qué consistió tal alianza? En que Dios, poniendo de su parte, prometía cuidar a los israelitas, a protegerlos de sus enemigos, hacer que no le falte nada, pero exigiendo también la parte del pueblo, y que consistía en que estos cumplan ciertas leyes. “Y entonces Dios le da primero los 10 mandamientos para que cumplan. Pero con el tiempo, los israelitas vieron que estas leyes no estaban claras. Por ejemplo, dice Dios que el día sábado no harán ningún trabajo. Pero la pregunta es ¿qué es un trabajo? Puede ser tantas cosas, puede ser caminar, lavarse los dientes, limpiar el auto. La Biblia dice: no tomaras el nombre de Dios en vano, pero ¿Qué es en vano? No está claro. Entonces los judíos frente a todas estas leyes, hicieron más leyes para interpretar estas leyes, hasta el punto de llegar a tener 613 leyes”5. Y por esta situación nueva y traicionera, el pueblo judío empezó idolatrar la Ley en sí, es decir le daban más importancia a la ley que a Dios mismo. Y eran tan estrictos en su cumplimiento, que los llevo al engaño de sentirse “justo” ante Dios por el cumplimiento de la Ley. De ahí la exageración en el cumplimiento de la misma, que realizaban muchos ritos de purificación, para sentirse inocentes ante Dios. Es decir, ellos que eran culpables, se hicieron juez de sí mismo, justificándose ante Dios y los hombres. Y esta conciencia errada fue la que empezó a dividir al pueblo de Israel, entre los “justos” y los “pecadores”, entre la clase alta (sacerdotal, fariseos, escribas) y la clase baja (los pecadores públicos). Por eso es que en el A.T. los judíos dictaban varios ritos para aquel que era culpable de algo; solo con el cumplimiento de eso, podía ser devuelto a la sociedad, pero aún así no era justificado, sino simplemente perdonado.

Entonces vemos como para ellos el culpable solo podía ser perdonado, pero el inocente era justificado (1Rey 8,32 - Ex 23,7). Y este era el sentido de lo que decía san pablo en Rom 2,13, aludiendo a las prácticas judías que exigían el cumplimiento de la Ley. Conclusión, la justificación para el justo y el perdón para los pecadores. Así pensaban ellos. Es decir, así piensa los hombres, pero los pensamientos de los hombres no son los pensamientos de Dios. Como dice san Agustín “Dios escribe derecho en renglones torcidos”. Nosotros podemos decir según la manera en que como pensaba el pueblo elegido, que “el hombre escribe torcido pensando que está escribiendo derecho”. Dios no obra como piensa el hombre, Dios obra de otra manera.

La división que había traído los 10 mandamientos (mal interpretados y aplicados) no era lo que Dios quería para su pueblo. Al contrario su Alianza, como bien lo define la palabra misma, buscó unirlos, no separarlos. Entonces Dios, que nunca rompe sus promesas6, viendo la situación de su pueblo, le mandó un profeta llamado Jeremías, que en el capítulo 31, versículo 31 les dice: “he aquí que vendrán días en que hare una nueva alianza con el pueblo”. Una ley más, pero una nueva, en donde las leyes no van a estar escritas ya en piedra, sino en el corazón del hombre, alianza nueva que va a llevar a la antigua a su plenitud. Y esa alianza nueva se cumple en la persona de Jesucristo, cuando en la última cena, reunidos con sus discípulos les dice: “esta es la sangre que derramo por la nueva alianza”. Entonces Dios hace una nueva alianza no solo con el pueblo de Israel, sino ahora con toda humanidad. Humanidad representada ahora por la persona de Cristo, quien nos enseño lo que nuestro Padre Dios quiso desde el principio para el hombre, es decir, Jesucristo vuelve a unir lo que el hombre separó al justificarse el mismo, sin tener en cuenta Dios.

Y esto es lo que nos vino a enseñar Jesús: que el hombre no se justifica ante Dios por el cumplimiento de la Ley, sino al contrario, que “nadie será justificado por las obras de la ley”, como decía san Pablo en Rom 3,20. El hombre será justificado por Dios mediante la fe en Jesucristo, que lo redimió de toda culpa, como lo expresa el apóstol en carta a los Gálatas7.

Y en segundo lugar, ya al haber aclarado (implícitamente) la aparente contradicción entre los dos textos de san Pablo, hay que destacara algo más que Jesús vino a enseñar sobre el tema de la justificación, algo que quizás nos traería más confusión que las palabras del apóstol Pablo, puesto que sobre esto último hemos tratado algo verbal, pero lo que nos dirá Jesús es profundamente existencial. Y es que para la mayoría de los que creen, tienen la “certeza” o convicción de que Dios justifica a aquella persona que es noble, buena, que se comporta de una manera correcta. Sin embargo Jesús nos dice lo contrario: Dios justifica no al justo, sino al impío, al pecador. “Es más, Dios no solo perdona al pecador, sino que lo libra de toda acusación, es decir lo justifica hasta lo último de su culpa”8. Por eso, cuando Jesús vino a la tierra, no vino a sanar a los justos, sino a los pecadores. “Nos son los sanos lo que necesitan de médicos, sino los enfermos” (Mt 9,12). Así es como piensa y obra Dios, que es misericordia, en contraste con el hombre cuando se vuelve miseria no perdonando a los pecadores. Dios justifica al pecador. Así como Jesucristo nos enseño lo que significa la justificación. Y esto lo enseño perfectamente Jesús cuando nos relato la parábola del fariseo y el pecador en Lc 18,9-14:

“Y refiriéndose a algunos que se tenían por justos y despreciaban a los demás, dijo también esta parábola: "Dos hombres subieron al Templo para orar: uno era fariseo y el otro, publicano. El fariseo, de pie, oraba en voz baja: "Dios mío, te doy gracias porque no soy como los demás hombres, que son ladrones, injustos y adúlteros; ni tampoco como ese publicano. Ayuno dos veces por semana y pago la décima parte de todas mis entradas". En cambio el publicano, manteniéndose a distancia, no se animaba siquiera a levantar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: "¡Dios mío, ten piedad de mí, que soy un pecador!". Les aseguro que este último volvió a su casa justificado, pero no el primero. Porque todo el que se ensalza será humillado y el que se humilla será ensalzado”.

Así es. A aquel que se humilla, Dios lo perdonará borrando toda culpa, hasta quedar limpio de toda mancha del pecado original. ¿Y qué día Jesucristo justifico al hombre pecador? El viernes santo, cuando en la cruz derramo hasta su última gota de sangre por la redención del género humano. “Entrego su todo, su vida, su sangre; pero ¿fue suficiente?” Claro que si, cuando aquel que había cargado con nuestras culpas, al tercer día salió del sepulcro y resucitó para gloria de Dios Padre; el mismo rompió las cadenas de la esclavitud del pecado, y nos hizo libres (Jn 8,32). La verdad que es El nos hizo libres, libres para hacer el bien (Gal 5,1.13), no para liberarse del bien, como mal interpretaron algunos la frase de san Agustín: “Ama et fac quod vis”, que significa: “Ama y haz lo que quieres”, y no “ama y haz lo que quieras”. Cuando uno ama la Verdad, es libre de hacer todo por amor a Dios; por eso hacemos lo que Él (Dios) quiere, y como siempre lo que él quiere es el bien, es como obramos el bien, no para el (Dios) sino para nosotros. “Ser justificado significa sencillamente estar con Cristo y en Cristo, y esto basta”.

Pero eso, si recordamos el primer texto de Rom 2,13, la justificación de Dios, solo se iba a dar al final de los tiempos, en cambio, la nueva justificación de la que habla el apóstol Pablo en Rom 3,20 es la que ya tuvo lugar con la muerte y resurrección de Cristo Jesús, donde “Dios hecho carne”, le devolvió la dignidad original al hombre que tuvo al comienzo, de sentirse justo e inocente a los ojos de Dios.

Ahora, si esto es así, entonces cualquiera podría decir: si uno es justo e inocente a los ojos de Dios por ser pecador, entonces conviene ser cada vez más pecador, puesto que Dios me justificará más todavía. Bueno, Dios siempre hace todo sencillo para el hombre, aunque este se complique por su incomprensión. Dios ya nos justificó a todos con su redención que es universal. Pero el hombre seguirá siendo justo a los ojos de Dios, si siendo pecador se reconoce como tal, se arrepiente y se vuelve a Dios. A aquellos que se imagina ser justos, que no tienen necesidad de arrepentimiento, permanecen sin justificación y sin bendición. Dios justifica y bendice a todos, pero depende de uno el que la quiera recibir esa gracia de parte de Dios9. Como dicen algunos teólogos: “la redención es universal, pero la salvación es particular”. El hombre ya está justificado y bendecido por el Creador. Dios ya puso de su parte. Pero para que el hombre conserve esa santidad ante Dios, también le corresponde poner de su parte. Y aquello que el ser humano le tocaba poner de sí, es el don de la fe en Dios-Hombre, como lo asegura la carta de Pablo a los Gálatas. ¿Y qué es la fe? La fe es un conocimiento sobrenatural que Dios nos regala para conocer a Cristo, y al conocerlo a Jesús yo puedo amarlo, y al amarlo lo estoy sirviendo, y al servirlo me gano el cielo. Por eso es bien acertado lo del catecismo de las 99 preguntas, que dice: ¿Por qué Dios creó al hombre? Y se responde: para conocerlo, amarlo, servirlo, y luego gozar de él en la otra vida. Nadie ama lo que no conoce. “Y conocer la vida de Cristo es conocer el amor, conocer el servicio, la caridad. La fe es mirar a Cristo, encomendarse a Cristo, unirse a Cristo”10. Y para estar unido a Cristo, debemos de vivir al modo de Jesucristo. Y así como la manera de vivir que Dios le pidió en el A.T. a los judíos era mediante el cumplimiento de los 10 mandamientos, ahora Jesucristo nos dejo también no ya 10 mandamientos, sino uno solo, una sola manera de vivir en unión con el Maestro: amando al prójimo11. Solo amando al prójimo es como el hombre es justo ante Dios.

En la comunión con Cristo, en la fe que crea la caridad, toda ley se realiza, Y esto lo sabía muy bien san Pablo. Cuando tuvo su encuentro con el Señor en Damasco, se dio cuenta que todo lo que había vivido, no era nada en comparación con lo que le faltaba por vivir unido a Cristo (Fil 3,7-8); se limitaba a correr para conquistar a Aquel que los había conquistado primero (Fil 3,12). San Pablo, sabía que en el doble amor a Dios y al prójimo, estaba cumplida toda la ley (Rom 3,20.28 - Mt 22, 36-40) toda la ley será llevada a plenitud por la única ley que dejo Jesús, el único mandamiento: “amansen los unos a los otros, así como yo los he amado” (Jn, 13,33-34). Es amando al prójimo como uno se salva. Y ese va a ser el criterio del Juez al final de los tiempos, según lo relata Mt 25,31-46, y que alguna manera lo dice también Rom 2,13. “La justificación se decide por la caridad”. Y nosotros tenemos que dar testimonio de ello, en nuestra vida diaria. Haciendo el bien, como Jesús paso haciendo el bien (Hch 10,38)

Dice en el libro de Job que un día estaba rascándose con una piedra, porque tenía la lepra que le había mandado Satanás, y uno de los amigos de Job, llamado Sofar se le acerca y le pregunta ¿y el hombre que habla mucho será justificado? (Jb 11,2) Y la respuesta es: claro que no. “No son los que hablan bien los justificados, sino los que andan bien a la vista de sus semejantes. No es por los labios, sino por la vida, no por la palabra, sino por la obras como podemos dar testimonio de cristianos”. Solo así realmente podemos decir que somos otro Cristo.

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Nota:

1_ “En el camino que estamos recorriendo guiados por san Pablo, queremos reflexionar ahora sobre un tema que está en el centro de las controversias del siglo de la Reforma: la cuestión de la justificación”. Catequesis, Miércoles 19 de noviembre 2008.

2_ J. LOWE, An Examination of Attempts to Detect Developments in St. Paul´s Theology, JThS 42,citado por H. Räisänen, Paul and the Law, p. 11, n. 72.

3_ “En ellas hay pasajes difíciles de entender, que algunas personas ignorantes e inestables interpretan torcidamente –como, por otra parte, lo hacen con el resto de la Escritura– para su propia perdición” (2Pe 3,16).

4_ en el versículo precedente lo confirma: “En efecto, todos los que hayan pecado sin tener la Ley de Moisés perecerán sin esa Ley; y los que hayan pecado teniendo la Ley serán juzgados por ella”. Más aún en los versículos del 2 al 7, se precisa el tema del juicio final.

5_ ¿Hay que cumplir el Antiguo Testamento?, “La Otra Cara de la Verdad”. Programa televisivo. 1997.

6_ Nosotros éramos injustos ante Dios a causa del pecado original, pero ya en el mismo relato del génesis se nos anuncia la promesa hecha por el Creado a nuestros primeros padres: “…Pondré enemistad entre ti y la mujer, entre tu linaje y el suyo. Él te aplastará la cabeza y tú le acecharás el talón” (Gn 3,15).

7_ “Pero como sabemos que el hombre no es justificado por las obras de la Ley, sino por la fe en Jesucristo, hemos creído en él, para ser justificados por la fe en Cristo y no por las obras de la Ley: en efecto, nadie será justificado en virtud de las obras de la Ley” (Gal 2,16).

8_ El hombre puede perdonar, pero solo Dios puede justificar (Rom 8,13-16).

9_ Cristo nos justifico (Rom 5,9) Y fuimos justificados por su gracia, gracia que tiene su fuente en Dios (Tit 3,3-7), porque fue el, Dios Padre, quien tomo la iniciativa, Dios decidió por nosotros pero decidió con amor y por amor (Jn 3,16 – Rom 5,8) El puso su parte, pero también pide la nuestra, y esa parte que nos corresponde (pero que también viene primero de Dios) es la fe en Cristo, como bien lo dice san pablo en Gal 2,15-16: “Nosotros somos judíos de nacimiento y no pecadores venidos del paganismo. 16 Pero como sabemos que el hombre no es justificado por las obras de la Ley, sino por la fe en Jesucristo, hemos creído en él, para ser justificados por la fe en Cristo y no por las obras de la Ley: en efecto, nadie será justificado en virtud de las obras de la Ley”.

10_ Puede verse aquí la exégesis Mt 19,16-22, de la historia del “joven rico” y la interpretación del verbo griego “cumplir”, concluyendo luego así que el joven nunca había cumplido ni siquiera el primer mandamiento. Únicamente los conocía, pero nunca los había cumplido.

11_ “amansen los unos a los otros, así como yo los he amado” (Jn 13,33-34).


Bibliografía:

• La justificación en la teología de San Pablo, Catequesis del Papa Benedicto XVI, sobre el Apóstol San Pablo. Miércoles 19 de noviembre 2008.
• Coherencias e “incoherencias” en las cartas de San Pablo, Conferencia del P. Albert Vanhoye. Pronunciada en las Jornadas Bíblicas 1999. Instituto del verbo Encarnado, San Rafael, Mendoza, Argentina.
• Doce Diálogos Bíblicos, La Justificación, H.P. BARKER, Sedin 2005. Escritos evangélicos.
• “La otra cara de la verdad” (Tomo II), Programa televisivo (LW 81 TV canal 7 de Santiago del Estero), confrontación periodística entre el Lic. Pbro. Ariel Álvarez Valdés y el periodista Rogelio Llapur. 1997.
• Biblia. “El Libro del Pueblo de Dios”.

lunes, 15 de junio de 2009

El Crimen Mediático: "Che Tinelli , ¿qué te pasa?


Por HUGO LUIS DAHER

Parece increíble que profesionales de la TV no tengan la más mínima precaución ante la exposición mediática de los niños en la pantalla.

Se apela a un horario de protección al menor (que rara vez cumple su cometido) justamente para protegerlo de lo que quizás deteriore algún paso del natural proceso evolutivo de la psiqué infantil.

Francamente nuestra sociedad está plagada de hipocresía por donde se la vea, Aunque el CONFER busque sancionar a los responsables de programas como Bailando Kids, convengamos que no puede ni controlar el horario de protección, Cualquiera que se pone frente a la pantalla sabe que los contenidos transgreden frecuentemente esta protección infanto que se pretende

¿ Quién cuida a un niño frente a la pantalla? ¿Los padres que están en un acelerado proceso de
desaparición? ¿El estado, que con su identidad amorfa según el gobierno de turno imposta uno u otro perfil de ciudadano según la ideología que propugna? ¿Los abuelos con sus cortos y cuasi-caducos recursos ante una era que se inicia barriendo todos sus códigos culturales?

A veces el mismo medio de comunicación trata de suplir este cuidado del crecimiento de los niños con una programación dirigida (mamá TV, papá Internet, diría quizás Freíd hoy en dia) pero realmente entre gigantescas ambigüedades que no pocas veces los lleva a la esclavitud ante el intenso proceso de consumo cuyo fin es generar más capital. Es decir al capital lo alimentamos sacrificándole personas. ¿Qué podemos pretender de los niños en un programa como el de Tinelli : Bailando Kíds?
Fuera del horario de protección, con sus endebles personalidades en tierno proceso de formación, los niños son sometidos a emociones que no son propias de ellos y bajo impostaciones de la identidad del todo enajenantes y pensar que ellos en algún momento de su crecimiento tendrán que cristalizar su identidad. Ni hablar de los diálogos y preguntas a los que son sometidos: ¿Tenés novia? Por decir algo fugaz .... y esperamos repuestas que nos emocionen los que estamos del otro lado de la pantalla, ¡Realmente somos de terror!

¿Qué te pasa Tinelli? ¿Qué acaso no ves crecer a los tuyos? Me gustaría verte a vos haciendo de niño o niña para ganar algún beneficio que diríamos es un bien para la comunidad. Quizás lo puedas hacer y no te afecte en tu crecimiento pero de seguro no se lucraría con un producto así.

¿Qué te pasa Tinelli? ¿Qué no ves las emociones en las caritas de los chicos? Sonrisas y lágrimas
provocadas a la fuerza, distorsionando afectos que con se guridad en un ámbito natural y cálido como el familiar serían auténticas, valiosas y edificantes.

¿Qué te pasa Tinelli, que sos tan permisivo con el morbo y el cuasi-plagio? Porque en orden a la honestidad siempre usaste y abusaste de IQs demás para hacer tus programas y "divertimos", desde la gente común a quién te hartaste de tomar el pelo, pasando por la caricaturización de todo tipo de personas públicas: políticos, famosos, colegas, etc ...

¿Ahora necesitas de los niños? (y como siempre apantallando la situación con el motivo de algún bien por el que se juegan los competidores. Si serías más generoso darías para estas necesidades sin el compromiso del cambio: ¿Cuánto facturas con este tema?

jDejen a los niños crecer en paz, sanos; alegres, esperanzados! De seguro (y esto lo deberían pensar mejor los Srs. Padres de estos chicos) Bailando Kids no es unjuego sano para niños. ¿A qué juegan cuando los sentencian? ¿A qué juegan cuando se los expone públicamente? ¿A qué juegan cuando se los bombardea para inducirles conductas propias de los mayores?

Dejen a los niños crecer en paz, sanos, alegres, esperanzados .....


lunes, 8 de junio de 2009

Conectados en el alma

En cierta ocasión leí que recibir mensajes vía e-mail era bueno
para mejorar nuestro estado de ánimo.

No sé sí esto tiene algún fundamento científico.
Sé interpretar mis sentimientos y no tengo ninguna duda
que esto es una realidad.


En los últimos años he tenido el privilegio de conocer personas fantásticas
que entran en mi vida en los momentos más inesperados,
trayendo mensajes de optimismo, de calidad, de vida, de humor, de reflexión.


Casi todos los días recibo e-mail de personas de buena voluntad,
personas que se han tornado importantes en mi vida,
a veces estas personas están a miles de kilómetros.


Estoy impresionado de conocer personas con disposición y disponibilidad
para ser generosas, afectivas, enviándome mensajes que me
reconfortan, ayudan e incentivan.


A los que no les gusta la computadora, es porque no descubrieron
las posibilidades que les puede proporcionar.


Seguramente me dirán que no se puede sustituir por un abrazo.
Es cierto.
Pero les puedo decir que en los últimos años
yo me he sentido abrazado constantemente.


A las personas que me envían poemas, música, humor, fotos...
los llaman ¿amigos virtuales?
Entonces tengo que decirles que estas personas de virtuales no tienen nada.
Pues ponen en forma de mensaje y de manera palpable su afecto.


¿Dónde podrías imaginar una cosa así?

En todo este tiempo, algunas personas
sólo me han enviado algún mensaje ocasionalmente.


Otras, se mantienen constantes y no sólo forman parte de mi agenda de direcciones de mi correo electrónico.
Confieso que ocupan también un lugar preferente en mi corazón.


Estoy pendiente de los mensajes como un adolescente esperando a mis amigos y para algunas cosas, no deberíamos crecer nunca.


Logicamente, como todo en la vida, hay que saber hacer uso
de esta otra forma de relacionarnos.
No debemos renunciar al contacto físico,
pero a veces la falta de tiempo y la distancia hacen de este medio,
una forma eficaz de mantener el contacto con la gente
que verdaderamente nos importa.


Lo inesperado de ser sorprendidos con un mensaje cariñoso
que viene cargado de afecto, causa una verdadera corriente positiva,
la cual puede, en muchos momentos, ser terapéutica.


En un momento determinado, el mensaje parece estar hecho a propósito
para un mal momento por el que estemos pasando.
Pero, puedes tener la certeza, que cuando menos lo esperes
te llegará esa imagen, esa música o esas palabras que te harán sentir mejor.


Muchas veces uno espera recibir algún mensaje amigo y de repente,
está el mensaje que tanto esperaba.
También podrás decir que recibimos mucha basura.
Pero, ¿esto también acaso no pasa en la vida real?
El truco está en filtrar y quedarse sólo con lo positivo.

Nuestra tarea es hacer una selección de lo que es bueno.
De lo que nos puede hacer crecer como personas,
de lo que nos puede hacer pensar, reflexionar, sentir,
estar vivos, amar, saber que estamos de paso,
que no cuesta nada hacer feliz al prójimo y a nosotros mismos.


Estas personas pasarán a tener un espacio garantizado en mi vida.
Algunas veces resultará difícil responder a todos en el tiempo que uno quiere.
Pero, estoy convencido que merece la pena dedicar parte de nuestro tiempo para repartir cariño, sólo con los simples comandos de “Enviar” o “Reenviar”.


¡QUE TENGAS UN DÍA MARAVILLOSO!


DÍSELO TAMBIÉN A TUS AMIGAS Y AMIGOS.

Eduardo Soto Bordoy

miércoles, 27 de mayo de 2009

ABORTO: asesinato de inocentes.

(Jorge Loring, S.I. – DNI: 23.385.067))

El proyecto de ampliar la ley del aborto ha puesto sobre el tapete este tema.

Quiero aportar una colaboración.

Se llama aborto la interrupción del embarazo cuando el feto todavía no puede sobrevivir fuera del seno materno.
Provocar el aborto directamente es un homicidio, porque el feto es un nuevo individuo plenamente capaz para lograr su desarrollo completo.
De la unión del óvulo con el espermatozoide nace un nuevo ser humano, una célula diferente con doble herencia: 23 cromosomas del padre y 23 de la madre.

Por eso, ese nuevo ser es persona humana.
Es persona humana desde la concepción hasta la muerte.
Y la dignidad de ser persona concede a toda naturaleza humana los mismos derechos[1].
Como la vida de una persona comienza con la concepción, el aborto provocado es un crimen.
El Concilio Vaticano II lo llama: «crimen abominable»[2].

Es un asesinato de lo más cruel y cobarde, pues el asesinado es un ser inocente e indefenso que no puede huir, ni siquiera gritar para protestar de la injusticia que se comete con él.
Las generaciones del futuro no comprenderán que en nuestro tiempo los gobiernos permitan a las madres que maten a sus hijos. Nos llamarán «generación asesina».
Los abortistas se molestan si se les llama asesinos; pero, ¿qué otro nombre podemos dar a los que han condenado a muerte a cuarenta millones de seres inocentes?

Y añaden: «La Iglesia es cruel, porque a los que cargan con el trauma de haber abortado, les añade el trauma de la excomunión».
Este razonamiento es absurdo. Sería como querer quitar la policía para no preocupar a los terroristas.
Defender a los abortistas es como defender a los terroristas que matan, y despreocuparse de las víctimas.
Permitir el aborto para evitar el peligro de las mujeres que abortan clandestinamente es lo mismo que permitir los asesinatos para no poner en peligro la vida de los asesinos.
Pues bien, en Teología se dice que hay un nuevo ser humano desde el primer momento de la concepción.

Y los médicos confirman esta afirmación.

«Desde el comienzo del proceso embrionario nos encontramos con una individualidad genética distinta y diferenciada de la de los padres»[3].
El código genético contiene las características humanas e individuales del nuevo ser. Todo lo que cada individuo humano posee de único, singular e irrepetible a lo largo de toda su historia, está ya presente en su código genético. «La persona humana está en el embrión con todas sus potencialidades, que se irán desarrollando a lo largo de su existencia»[4].
El Profesor Juan Ramón Lacadena, Catedrático de Genética de la Universidad Complutense de Madrid, en el Primer Congreso Internacional de Bioética de España, dijo que «la nueva vida comienza en el momento en que el espermatozoide entra en el óvulo»[5].
El Dr. José Hernández Yago, Presidente de la Sociedad Valenciana de Bioética, ha dicho que el descubrimiento del genoma humano demuestra «inequívocamente que en el momento de la fecundación del óvulo por el espermatozoide surge un ser humano con todo el genoma completo»[6].
EL Dr. Ramiro Rivera, Presidente del Consejo General de los Colegios Médicos de España, dice: «Para un médico es indiscutible que desde el momento de la fecundación tenemos un nuevo ser humano»[7]
La Dra. Natalia López Moratalla, Catedrática de Biología, dice: «El cigoto, fruto de la fecundación, es una realidad nueva, un ser humano con todas las características de quien inicia su primer día de vida. Ya está completada la constitución de un individuo humano, de una persona»[8]. «La individuación se da desde el primer momento de la fecundación. (…) Ese ser tiene la condición de individuo de la especie humana»[9].
Hoy disponemos de un método infalible para identificar al ser humano. Es el ADN. El ADN de cada ser humano es absolutamente único e individual. El ADN de cada ser humano es exclusivo. El ser humano es irrepetible. Pues bien, el ADN del óvulo fecundado es distinto del ADN de sus padres. Es un nuevo ser humano. El embrión es un ser humano. (JOSEPH A. WOTTERING: INTERNET.Novedades Fluvium, nº 284).

El Dr. D. José Botella, Presidente de la Real Academia de Medicina y Catedrático de Ginecología en la Universidad Complutense de Madrid, en un artículo titulado El derecho a nacer, publicado en el diario YA, dice que la individualidad humana depende del código genético, y este código genético queda constituido en el momento de la concepción, siendo propio del nuevo ser, distinto de los códigos paterno y materno.
Es decir, que el nuevo ser es un individuo desde el momento de la concepción, y por lo tanto está amparado por los derechos humanos.

Eliminarlo es eliminar a un hombre: un homicidio.

Un hombre, que además del derecho que tiene a la vida, lleva en sí el derecho a vivir de toda una cadena de otros posibles seres humanos en el futuro, entre los que puede haber genios, artistas, sabios y santos.
«Producir un aborto es matar a un ser humano» (Dr. Zamorano Sanabria. Catedrático de Embriología de la Universidad Complutense de Madrid)[10].
El Dr. José Antonio Abrisqueta, Jefe de la Unidad de Genética Humana del Centro de Investigaciones Biológicas del Consejo Superior de Investigaciones Científicas de Madrid, afirma: «Ningún científico dudaría en afirmar que la vida humana empieza en el momento de la concepción»[11].
Los tratados de Medicina siguen afirmando que el inicio de la vida humana ocurre en el momento de la unión entre el óvulo y el espermatozoide.
«Ningún biólogo duda hoy en día que en el momento mismo de la reunión de los gametos, se ha engendrado ya no sólo una vida nueva e independiente, sino además una individualidad inédita»[12].
El profesor Herranz Catedrático de Histología y Embriología General de la Universidad de Navarra, ha dicho: «El embrión humano es un ser humano, tiene vida humana. Su DNA es el mismo que tendrá toda su vida»[13].
A su vez, el Dr. Severo Ochoa, Premio Nobel de Medicina de 1959, afirma que el hombre es lo que su clave genética determina.
Y esta clase genética se establece desde el momento que se constituye el huevo (cigoto).

Desde este momento este nuevo ser tiene sus derechos personales.

Jamás un anatómico o un fisiólogo considerará el feto como parte integrante de la madre, como puede serlo el apéndice o una verruga que se pueden extirpar a voluntad. La vida del feto no es la de la madre, sino la suya propia, y tiene derecho a que se respete como se debe espetar la vida de un adulto[14].
Las mujeres abortistas dicen que ellas hacen de su cuerpo lo que quieren; pero el feto no es una verruga. Es un ser humano. Y ninguna madre es la propietaria de la vida de su hijo.
Julián Marías, de la Real Academia Española, en un artículo del ABC[15], dice cosas muy acertadas:
«Eso de que el feto es parte del cuerpo de la madre es una insigne falsedad, porque no es parte, está “alojado” en ella, “implantado” en ella. Una mujer no dice “voy a tener un tumor”, sino “voy a tener un hijo”... A veces se usa una expresión de refinada hipocresía para denominar el aborto provocado: Se dice que es la “interrupción del embarazo”. Como si al ahorcar se le llamara interrupción de la respiración»...
Dios ha dispuesto que los primeros días del ser humano se desarrollen dentro del seno de la madre para proteger su vida.
Esto para algunos seres, en lugar de ser una defensa resulta un riesgo, pues madres que no se atreverían a asesinar a su hijo de dos años, se atreven a hacerlo si sólo lleva pocos meses en su seno.

Estas madres traicionan la misión que Dios les ha confiado.

Esto no lo hacen ni las fieras. Todos los animales defienden a sus crías.

La crueldad de una madre matando a su hijo no tiene parangón. Ese hijo es la persona que más la va a querer. Ningún hijo haría lo mismo con su madre.
Si alguno lo hiciera diríamos que es un monstruo. ¿Qué calificativo merecen las madres abortistas?
Estas madres asesinas, ¿han pensado que los fetos son sensibles al dolor? Así lo evidencian pruebas científicas[16].
El que en algunas naciones el aborto no esté penalizado por la ley, no lo convierte en moral.
Las normas morales absolutas son independientes de la voluntad de los hombres.
La ley de Dios prohíbe el aborto, y ninguna ley hecha por el hombre puede hacer lícita la muerte de un inocente.
Aunque en una nación se legislara lícita la calumnia, no por eso la calumnia dejaría de ser una injusticia.
«Nadie pude autorizar la muerte de un inocente, sea embrión, feto, enfermo o anciano, sin cometer, por ello un crimen de extrema gravedad»[17].
El Papa Juan Pablo II, dijo en Madrid el 2 de noviembre de 1982: «Nunca se puede legitimar condenar a muerte a un inocente»[18].
La despenalización del aborto criminal para contentar las voces que lo reclaman, no convierte el aborto en bueno.

Las cosas o se hacen buenas por ser frecuentes.
En ese caso, el egoísmo, tan frecuente, sería bueno; y el heroísmo, tan excepcional, sería malo.
La despenalización del aborto lleva a que se realicen monstruosidades, como cubos de basura llenos de fetos humanos, o aquel ginecólogo que alimentaba a su perro con lo fetos que obtenía de los abortos que practicaba a las mujeres que acudían a su clínica[19].

Es una hipocresía defender como política de partido las libertades democráticas de la persona humana, y luego defender el aborto, privando del derecho a la vida a una persona inocente, aprovechándose que no puede defenderse, ni siquiera protestar.

El 9 de diciembre de 1996 se bautizó, como católico, en la catedral de San Patricio de Nueva York, el Dr. Bernard Nathanson, conocido en otro tiempo como el «rey de aborto».
Fue Director de la mayor clínica abortista de Estados Unidos: la CRANCH. Tenía a sus órdenes treinta y cinco médicos que, en diez quirófanos, practicaban ciento veinte abortos diarios.
Según él mismo manifestó en una conferencia en el Colegio de Médicos de Madrid: «bajo mis órdenes se practicaron sesenta mil abortos, y yo hice personalmente unos cinco mil»[20].
En los años 80 se convenció de que el feto era un ser humano, pues hay evidencia científica de que la vida humana empieza en la concepción, y se volvió antiabortista. Es autor del libro Abortando en América y de la película El Grito Silencioso .
La gente del Movimiento Pro-Vida le hicieron cuestionarse el ateísmo que había mamado desde pequeño.
Dice: «Comencé a considerar en serio la idea de Dios. Descubrí el Dios del Nuevo Testamento en quien yo podía encontrar el perdón que durante tanto tiempo busqué desesperadamente. Convencido de que Dios me perdonaría los crímenes que había cometido. Eso me resultó sumamente consolador para mi espíritu afligido»[21].
Es inconcebible que los mismos que quitan la pena de muerte para asesinos, que son un peligro para la sociedad, condenen a muerte a seres inocentes en el seno de su madre.
¿Qué podemos esperar de una sociedad que permite asesinar a niños no nacidos, por egoísmo de los mayores?
¿Qué valores van a respetar los que no respetan el derecho a vivir de sus hijos inocentes?[22].
¿Qué sentido tiene hablar de derechos humanos y negar el derecho a vivir a seres humanos inocentes? El derecho a la vida es el primero de los derechos humanos. Nadie con sentido común puede defender que sea lícito condenar a muerte a una persona inocente.
El Papa Juan Pablo II dijo en Polonia el 4 de junio de 1991: «Ningún gobierno tiene derecho a autorizar la muerte de seres humanos inocentes».
La Comisión Permanente del Episcopado Español ha publicado una declaración donde afirma (en el nº 6) que «el Estado no tiene autoridad para decidir que sea permisible suprimir la vida de un ser humano inocente»[23].
Eso de que la madre puede disponer de la vida de su hijo es una monstruosidad. La madre tiene obligación de que su hijo viva, y si es culpable de su muerte, nadie le quitará ese remordimiento[24].
El aborto puede quedar impune ante la ley, pero no ante la conciencia; el remordimiento no la dejará dormir tranquila.
Así me lo aseguraba una chica que se despertaba sobresaltada por las noches, mucho tiempo después de haber practicado el aborto, por el remordimiento de haber asesinado al hijo de sus entrañas. Me decía: «Padre, a veces me despierto viendo a mi hijo a quien asesiné».
Decía el Dr. Wilke: «Es más fácil sacar un bebé del útero de una mujer que de su conciencia»[25].
«Todo confesor experimentado sabe que el aborto es un pecado que muchas mujeres no se perdonan a sí mismas, ni siquiera después de haber sido perdonadas por Dios. Los médicos y los psiquiatras saben también hasta qué punto las mujeres que han abortado voluntariamente sufren traumas psíquicos»[26].
El doctor D. Antonio Peco, ginecólogo, con treinta años de profesión en la Seguridad Social y en su clínica privada, me habló del trauma psíquico que sobreviene después del aborto:

a) Remordimientos de conciencia por haber asesinado a su propio hijo.
b) Mujeres que tenían uno o dos hijos y abortaron al que venía de camino. Después perdieron uno o los dos hijos, y viven desesperadas, pues ya es tarde para encargar otro.
c) Matrimonios que no tienen valor de mirarse a la cara después de haber abortado, y terminan rompiendo definitivamente.
d) Padres que ayudan a sus hijas a abortar, y después terminan odiándose mutuamente.

Con razón los psicólogos austríacos reconocen gran cantidad de neurosis y depresiones en mujeres que han abortado voluntariamente[27].
El Dr. Henry P. David, profesor de Psicología de la Universidad de Maryland de Baltimore (U.S.A.) dice: «El 64% de las mujeres a las que se ha realizado el aborto fueron ingresadas en hospitales psiquiátricos»[28].
David C. Reardon, en un estudio publicado en la revista Post Abortion Review dice que las mujeres que han practicado el aborto presentan desórdenes mentales 41% más que las que no lo han hecho. Y son también muy numerosas las que terminan suicidándose después de haber practicado el aborto. Muchas en la fecha que abortaron o en la que debería haber nacido su hijo[29].

Últimamente ha aparecido la píldora Nortevo.
Se la llama también la «píldora del día siguiente». Evita la fecundación del óvulo, o la implantación en el útero si el óvulo ya está fecundado. Es decir, que puede ser una píldora abortiva. Por eso el Secretario de la Conferencia Episcopal Española, Mons. Juan José Asenjo, en declaraciones a SERVIMEDIA ha expresado el rechazo de la Iglesia a «la píldora del día siguiente»[30].
El Dr. Justo Aznar, Jefe del Departamento de Biopatología Clínica del Hospital La Fe de Valencia, dijo en la Segunda Cadena de Televisión Española, el 29 de julio del 2001, a las nueve de la mañana:«La píldora del día siguiente es anticonceptiva un 15% de los casos; pero en el otro 85% es abortiva, pues impide la implantación del óvulo fecundado. Y el ser humano empieza en su concepción. Basta la posibilidad de que sea abortiva para que sea inmoral».
Que esta píldora es abortiva se deduce de las investigaciones de Chris Kahlenbon, Joseph Stanford y Walter Larimore publicadas en la Revista The Annals of Pharmacotherapy[31]
En el V Congreso de Católicos en la Vida Pública, celebrado en Madrid en noviembre del 2003, la Dra. María Ondina presentó un trabajo en el que afirmó que ciento tres mujeres británicas demandaron ante el Alto Tribunal de Gran Bretaña a tres empresas farmacéuticas, que ofrecían la píldora poscoital, por la muerte de siete mujeres a causa de esta píldora[32].
«Recientes pruebas científicas han obligado al Gobierno de Inglaterra a alertar a las mujeres jóvenes del “peligro potencialmente mortal” de desarrollar un embarazo ectópico por consumir las llamadas “píldoras del día siguiente”.
»Sir Liam Donaldson, director médico del Gobierno, envió una comunicación a todos los galenos pidiéndoles que sean “extravigilantes” con las ‘píldoras del día siguiente’ pues están relacionadas directamente con las altas tasas de embarazos ectópicos. Asimismo, Donaldson ordenó a la empresa Schering AG –fabricante de la medicina– modificar la información de los prospectos para pacientes, aclarando que existe un alto riesgo de desarrollar este desorden.
»John Smeaton, director nacional de la Sociedad para la Protección de Niños Nonatos (SPUC), afirmó que “esta medicina debería ser quitada inmediatamente del mercado”»[33].
En el aborto procurado peca, además de la madre, quien lo realiza, quien colabora y quien lo aconseja[34].
El Vaticano recuerda a los operadores sanitarios que tienen una obligación grave a presentar objeción de conciencia en el caso de legislaciones abortistas[35].
Quien practica el aborto queda excomulgado[36]. Esta excomunión es automática (se llama «latae sententiae») al consumarse el aborto. Dice el Código de Derecho Canónico: «Quien procura el aborto, si éste se produce, incurre en excomunión»[37]. Lo mismo todos los que colaboren a él de modo eficaz y voluntariamente[38]. Es decir «si el delito no se hubiera cometido sin su colaboración»[39].
La excomunión es la pena canónica que la Iglesia impone a ciertos pecados muy graves para que no se cometan.

Consiste en que al excomulgado se le prohíben todos los sacramentos menos el de la confesión.
«No obstante, no caen en la excomunión cuando se dan las circunstancias que eximen de cualquier pena. En concreto, no incurren en penas eclesiásticas los menores de dieciocho años, quienes sin culpa desconocen que infringen esa ley, o los que lo realizan por miedo grave o con el fin de evitar un grave perjuicio»[40].


Notas:

[1] DOMÈNEC MELÉ: Cristianos en la sociedad, II,1,a. Ed. Rialp. Madrid. 1999.
[2] Concilio Vaticano II: Gaudium et Spes: Constitución sobre la Iglesia en el mundo actual, nº 51.
[3] Revista TRIBUNA MÉDICA del 11-X-74, pg. 37.
[4] VÍCTOR GARCÍA DE LA HOZ: ABC Dominical del 27-II-77, pg. 19.
[5] ZENIT SEMANAL 11-XII-99.
[6] Diario LA RAZÓN del 5-VII-2000, pg. 38.
[7] VICENTE SUBIRÁ: Valores Católicos Permanentes, I,6. Ed. EDICEP. Valencia. 1987.
[8] Revista PALABRA de XII-2004.
[9] GLORIA MARÍA TOMÁS Y GARRIDO, Profesora de Bioética en la Unidad Central de Ética y Bioética de la Universidad Católica de Murcia.
http://www.conocereisdeverdad.com/website/index.php?id=63
[10] Revista ARBIL, nº23: INTERNET www.ctv.es/USERS/mmori
[11] Revista ECCLESIA: 2796 (6-VII-96) 11.
[12] Dr. BOTELLA LLUSIÁ: Diario YA del 11-V-79, pg. 7.
[13] Revista TELVA, 550 (IV-87)116.
[14] Diario YA , 7-I-79, pg. 44.
[15] Diario ABC de Sevilla del 10-IX-92, pg. 3.
[16] ZENIT. Boletín informativo del Vaticano, ZS080601.
[17] Declaración del Vaticano sobre la eutanasia. Julio de 1980.
[18] Nuevo Catecismo de la Iglesia Católica nº 2261.
[19] Diario YA,26-VIII-87, pg.14.
[20] Revista HOGAR DE LA MADRE: 78 (IX-X,1997) 36.
[21] ALEX ROSAL: Revista HOGAR DE LA MADRE, 71 (VII,VIII-96) 35.
[22] RICARDO M. CARLES, Arzobispo de Barcelona:Fe y Cultura, XIV, 3. Ed. Claret. Barcelona.
[23] Revista ECCLESIA, 2704 ( 1-X-94 ) 10.
[24] JUAN PABLO II: Mulieris Dignitatem, nº 14, 15-VIII-88.
[25] Diario YA, 24-IV-89, pg. 15.
[26] BERNHARD HÄRING: SHALOM: Paz, XVI, 3. Ed. Herder. Barcelona. 1998.
[27] Diario ABC de Madrid, 27-IV-80, pg. 86.
[28] Revista TELVA, 550(IV-87)63.
[29] Revista ARBIL de pensamiento y crítica, nº 35. En INTERNET.
[30] Diario EL MUNDO del 27-VI-99, pg.42.
[31] ZENIT, Boletín informativo del Vaticano en INTERNET: ZSI02021601.
[32] Actas del Congreso, 2º vol., 5ª, III. Madrid. 2004.
[33] Boletín de la Universidad Pontificia de Ponce (Puerto Rico), 6-II-2003: www.pionet.org
[34] Nuevo Catecismo de la Iglesia Católica, nº 2272.
[35] Diario ABC de Madrid del 24-X-94. Pg. 89.
[36] Nuevo Código de Derecho Canónico, nº 1398.
[37] Nuevo Código de Derecho Canónico, nº 1398.
[38] Nuevo Código de Derecho Canónico, nº 1398.
[39] Nuevo Código de Derecho Canónico, nº 1329, 2.
[40] AURELIO FERNÁNDEZ:Compendio de Teología Moral, 2ª, X, 3, 3. Ed. Palabra.Madrid. 1995

miércoles, 20 de mayo de 2009


Editorial de Noticias Obreras
Núm. 1.480 [16-05-09 / 31-05-09]
http://www.hoac.es/pdf/Noticias%20Obreras/2%20mayo/editorial.pdf


Deberían estar callados y avergonzados, porque pedir perdón es demasiado para quienes se cubren con la aureola del saber y de la ciencia, y los utilizan para explicar lo que los poderosos quieren oír.

Deberían estar callados y avergonzados todos los expertos que en la década de los noventa vaticinaron el colapso total de nuestro sistema de protección social, especialmente de nuestro sistema de pensiones. Y deberían estar callados y avergonzados porque no han acertado ni una de sus catastrofistas previsiones. Eso sí, consiguieron que un buen número de incautos atemorizados suscribieran un plan de pensiones que ahora ha estallado junto con toda la burbuja financiera causante de la crisis que padecemos.

Pero no, como si no hubiera pasado nada, siguen insistiendo en sus agoreras previsiones: en el año 2060, dicen, tendremos un grave problema con las pensiones. ¡Serán burros! ¿Cómo se atreven a vaticinar a cincuenta años vista cuando se han equivocado de un año para otro?

Una de las cosas que la actual crisis ha vuelto a poner de manifiesto es que la economía es una cosa demasiado seria para dejarla en manos de los economistas. La economía es política, es juego de intereses, es optar entre muchas variables y posibilidades, pero sobre todo, la economía mide el grado de humanización de una sociedad, su escala de valores, su talla moral. Por ello es muy importante formular bien las preguntas a las que debe dar respuesta.

Decir que el sistema es inviable y necesita reducir y recortar derechos y ampliar obligaciones no es científico, es una opción ideológica; como lo es el preguntarse ¿qué debemos hacer para que todos los jubilados puedan disfrutar de una pensión digna hoy, mañana y siempre? La ciencia económica nos dirá el cómo responder a la pregunta formulada, pero la pregunta no depende de la ciencia, depende de la moral, de los objetivos que nos fijemos como comunidad moral a la que debería resultarle imposible vivir soportando el despilfarro de unos y la miseria de otros.

Resulta, además, que casi todas las propuestas parecen sustentarse en una situación de un empleo estable y de por vida que ya no existe. Lo que tenemos es un empleo precario, alternado con periodos de desempleo, al que se accede a una edad tardía y se pierde a una edad temprana. Esto implica que para muchos va a resultar imposible acumular los años de cotización necesarios para acceder a una pensión.

Los caminos de la historia van a otro lado, apuntan hacia la Renta Básica, hacia el derecho de todos a percibir lo necesario para vivir, un derecho subjetivo que no necesita de ningún mérito por parte del que lo recibe. Se acabó el cuento del trabajo, es la hora del cuento de la comunión, un bello cuento que narra la historia de un pueblo que retornó a los caminos que había abandonado, los caminos del bien y la justicia; los caminos de la igualdad, los caminos que llevan a la casa común donde sólo hay una gran mesa a la que todos tienen derecho a sentarse y a compartir. Este cuento está empezando a escribirse, no sabemos el camino que debemos recorrer, pero sí sabemos su final: el pueblo, el nuevo pueblo, da gracias a Dios por haberle mostrado el camino del amor y de la comunión.

EDITORIAL
Publicado en NOTICIAS OBRERAS:
Núm. 1.480 [16-5-09 / 31-5-09] pág. 5

lunes, 18 de mayo de 2009

CLONACIÓN HUMANA


La primera clonación humana inaugura una nueva forma de instrumentalizar el embrión


¿Alguien recuerda el susto universal, los clamores de “nunca con seres humanos” que siguieron a la presentación pública de la oveja Dolly? Pues ya han llegado nuestros primeros semejantes clónicos, si bien no pasaron de tener cien células. El anuncio, hecho el 13 de febrero en la revista Science, ha sido recibido con preocupación por unos y celebrado por otros, pues abre el camino tanto al uso terapéutico de células madre embrionarias como a la creación de clones humanos. En realidad, ni lo uno ni lo otro están tan cerca. La relevancia del experimento consiste más bien en que supone una nueva forma de instrumentalizar embriones, una variante que se añade a las ya practicadas merced a la fecundación in vitro: criba eugenésica, diagnóstico pre-implantatorio para producir “bebés-medicamento”, uso de embriones “sobrantes” para investigar.

Rafael Serrano

18/02/2004.-

Los especialistas de la Universidad Nacional de Seúl que han realizado el experimento no han omitido una declaración de buenas intenciones terapéuticas. “El fin que nos anima es tratar enfermedades incurables –ha dicho el director del equipo, Hwang Woo-Suk–. Creemos que esa es nuestra obligación como científicos”. Pero si el objetivo es aliviar o curar, es imperativo recurrir a los mejores métodos disponibles, dando preferencia a los que presentan posibilidades más seguras y comprobadas sobre los que ofrecen esperanzas lejanas e hipotéticas.

Si de regeneración por células madre se trata, las únicas con que se han obtenido resultados clínicos son las extraídas de adultos, en especial las de la médula ósea, que desde hace años se emplean para tratar la leucemia. En los demás casos, no sirven de momento más que para unas pocas dolencias (infartos, granumalotosis...) y todavía es pronto para evaluar su eficacia a largo plazo. Pero con las células embrionarias no se ha conseguido pasar de los primeros estadios de investigación básica. Si además las células han de provenir de embriones clónicos, el camino es aún más largo. Como ha señalado el mismo Bernat Soria, científico español muy conocido por su campaña a favor de experimentar con células madre embrionarias: “Los primeros ensayos clínicos que veremos estarán basados en células madre adultas. Las células madre embrionarias irán llegando después” (El País, 14-II-2004).

Claro que Hwang y sus colegas no tienen las obligaciones de un médico: son casi todos veterinarios. No es raro, pues el experimento es de biología, no de medicina. Estos investigadores, que antes habían clonado cerdos y vacas, son los mismos que aseguraron haber creado embriones híbridos con núcleos celulares humanos introducidos en óvulos vacunos, quimeras que no dieron células madre.

Si en el experimento coreano la medicina no anda cerca, la ética ni se columbra. A nadie ha sorprendido que la primera clonación humana se haya logrado en Asia, donde los reglamentos de biotecnología son los más laxos de todo el mundo. Corea es la subcampeona del salvaje Este, por detrás de China. Cierto que en la península se ha aprobado una ley que prohíbe la clonación reproductiva y pone condiciones a la “terapéutica”; pero el reciente experimento se ha hecho un año antes de que entre en vigor la obligación de someter los proyectos al visto bueno de un organismo de vigilancia. Cuando Hwang afirma que su equipo trabajó bajo la “estricta supervisión” de un “comité de ética”, el observador no alcanza a adivinar qué rigores le impusieron.

¿Estricta supervisión?

Muy estricta no fue la supervisión con respecto a las mujeres que contribuyeron al experimento. Uno de los detalles que más han asombrado a la comunidad científica es el extraordinario número de óvulos con que contaron los veterinarios coreanos: 242, donados por 16 mujeres (una media de 15 por voluntaria). Semejante producción de gametos no se habría autorizado en cualquier parte, pues exige fármacos para la estimulación ovárica y biopsias para extraer los óvulos, y todo ello entraña riesgos difícilmente justificables si el fin es experimental. Ni siquiera Jose Cibelli (Universidad Estatal de Michigan), que como asesor figura entre los firmantes del artículo publicado en Science, tiene claro el asunto. No sabe, ha dicho, “cómo las mujeres pudieron dar su conformidad al procedimiento” (The Wall Street Journal, 11-II-2004).

Lo cierto es que la abundancia de ovocitos humanos permitió realizar el experimento con la lógica propia de la I+D industrial, que eleva la probabilidad de éxito a base de aumentar el material con que hacer pruebas. Hwang y sus colaboradores tuvieron materia prima bastante para ensayar 14 protocolos distintos, jugando con los métodos y momentos de estimular los gametos fundidos con nuevos núcleos. De los 242 óvulos, al final del proceso uno solo dio lugar a un cultivo de células madre. En el rendimiento no se ha avanzado casi nada desde Dolly (1997), que fue el único éxito de 276 intentos, y era un caso más difícil, pues se trataba de llegar al nacimiento de un ser clónico.

Esto muestra a la vez que los primeros clones humanos no están a la vuelta de la esquina. En el experimento de Corea solo ha habido éxito insertando núcleos de células del cúmulo (precursoras de los óvulos), en cada caso obtenidas de la misma donante del óvulo. Así que no se ha comprobado si se pueden conseguir embriones clónicos de cualquier sujeto. Y la alta tasa de fracasos obtenidos se debe probablemente, según los mismos autores del ensayo, a anormalidades genéticas causadas por el proceso de clonación. O sea, los veterinarios coreanos han conseguido una clonación humana a fuerza de probar, no porque hayan descubierto las exactas reacciones biológicas implicadas. Ya advirtió el creador de Dolly, Ian Wilmut: “Tenemos que resolver muchas de las dudas planteadas en el proceso de la clonación antes de que se pueda trabajar en el hombre. Debemos conocer la supervivencia del animal [clónico], si presenta patologías que no son comunes en los animales de la misma edad nacidos por reproducción natural, y tener la seguridad de que se consiguen clones sanos” (Diario Médico, 3-IV-2003).

Es creencia general que algunos, quizá en China, no querrán esperar tanto e intentarán generar niños clónicos antes de saber si serán sanos. Lo seguro es que gran número de embriones humanos quedarán muertos por el camino, como los que ya se destruyen en la carrera por la clonación “terapéutica”. Mientras tanto, se repite lo ya visto: en biotecnología todo se acaba haciendo, todo se llega a admitir. Unas inciertas posibilidades terapéuticas visten de benevolencia el impulso prometeico de poner por obra todo lo que es técnicamente posible. En lo que concierne al embrión humano, la ética es materia plástica, la ley cede a la utilidad, los principios se adaptan a los hechos.

“Obra de tal modo que tomes la humanidad, tanto en tu persona como en la persona de cualquier otro, nunca solamente como un medio y siempre al mismo tiempo como un fin”, escribió Immanuel Kant, muerto el 12 de febrero de 1804. Irónica contribución la que ha hecho Science para los festejos del bicentenario.

Con la autorización de: www.aceprensa.com

viernes, 15 de mayo de 2009

¿Celibato? ¡Andaaaä!.....

Hugo Luis Daher

Diego Rojas y Bruno Lázaro en la nota el día 30/04/09 de la revista digital VEINTITRES, actual ElArgentino.com, comienzan diciendo: “Son tiempos de deliberación y debate en el interior de la Iglesia Católica”. Esta afirmación habla de una ignorancia tremenda acerca de la Iglesia en cuestión o en su defecto de la intención de confundir a la opinión pública.

Dentro de la Iglesia Católica no hay actualmente ningún debate sobre la castidad, en realidad el tema quiere ser instalado por algunos medios de prensa desde ya hace unos años (sobre todo prensa amarilla y alguna que otra mediocremente reaccionaria). Esto obedece a una clara distorsión de la realidad que vivimos. Realidad torcida que algunos quieren asumirla como lo debido, lo correcto, lo que está bien. Para estos no se trata de ser castos o no, ser fieles o no, ser de palabra o no, ser honestos o no, tratan de justificar a la medida de sus conductas, procederes y actitudes, que se deslizan por los grises, traicionando sus propias convicciones de las cuales no pocas se expresaron públicamente.

Hoy en dia el tema preocupante para la sociedad es la caída y tergiversación de los valores.

Dicen muchos curitas de la nota que el problema para ellos es enamorarse y la verdad que en este sentido expresan regresiones adolescentes o fijaciones de la etapa de “latencia” (diría S. Freíd). El enamoramiento puede ser un disparador en cualquier edad o etapa psicológica y bajo cualquier condición de vida que la persona haya encarado o no.

Desde este enamoramiento expresan una rebelión hacia la Iglesia que evidentemente para ellos, cito nuevamente a S. Freíd, será el súper yo que los condiciona a vivir castos y los reprime de “saborear los frutos del árbol prohibido”.

Bueno, con esta manera de ver las cosas justificamos, justificamos y justificamos cayendo precipitadamente en un anarquismo moral donde todo vale porque todo me lo permito en nombre del propio deseo: puro hedonismo que suena a puro egoísmo y que lleva a ver todas las cosas y las personas como objeto del propio placer.

Todo esto denota, con demás evidencia, la poca sociabilización, la poca solidaridad, la poca fraternidad y por lo tanto una tremenda pobreza existencial, ya que las personas nos realizamos en relación con el otro. Así pues lo demuestran las relaciones entre padres e hijos, entre hijos, entre amigos, compañeros, con el ser amado, etc.

Insisto, el problema no es la castidad obligatoria de curas o monjas y así lo demuestran las Confesiones Religiosas donde el sacerdocio y el matrimonio son compatibles, las Congregaciones guiadas por Pastores y donde no existe el sacerdocio pero si el matrimonio y finalmente mirando a nuestro alrededor vemos como se desmoronan los matrimonios, todo lo que atañe a promesas de vida está inmerso en una crisis.

Así es, la crisis de la promesa está a la orden del día porque prometimos convencidos y con convicción y muchas veces con gran celebración un proyecto de vida que se nos destartaló en el tiempo.

Sería más honesto admitir la debilidad y desaciertos que querer transformar la realidad objetiva (y por lo tanto veraz) a la visión y experiencia subjetiva.

En definitiva el problema está en nosotros, las personas, que no nos preparamos lo sufriente, no nos fortalecemos como se debe para defender lo nuestro y al no aceptarlo buscamos culpables. ¿Cómo puedo ser fiel al otro si no empiezo por ser fiel a mi mismo, a lo que creo, a lo que siento desde un principio? Esto lleva a que cualquier viento se lleve mi enamoramiento primero, mi entusiasmo original. “Cualquier ave arrebata la semilla que no hecha raíces en tierra buena”.

Quizás entre las opciones de un estado de vida la más beneficiada sea la sacerdotal y la religiosa, al menos en la Iglesia Católica, ya que hay un largo tiempo de discernimiento y formación, ayuda espiritual, profesional e infraestructura material suficiente. ¿Qué decir de los matrimonios donde el tiempo de discernimiento es el noviazgo y muchas veces este se realiza a los ponchazos y bajo condiciones totalmente desfavorables de la cultura ambiente que destroza los valores y sentimientos verdaderos, bueno, profundos y que pujan por perdurar?. Por otro lado (y válgame la comparación) los profesionales desde una opción inicial van manteniendo su vocación desde la etapa de estudio para toda una vida, formándose permanentemente, compitiendo e instalándose entre logros y fracasos en su ámbito propio.

Entonces está bien que nos saquemos la cera pero no embarremos a los demás con la propia miseria.



sábado, 25 de abril de 2009

TRISTE IGNORANCIA

MONS. LONA REAFIRMA DOCTRINA DE LA IGLESIA SOBRE SEXUALIDAD HUMANA

El Domingo de Ramos, El Diario de la República de San Luis, publicó una editorial “con el objeto de refutar al Papa”, al que le adjudica una "Ignorancia fatal" en materia de sexualidad humana.

Tras dejar pasar la Semana Santa, “un tiempo especialísimo de culto, oración y testimonio de fe”, el Obispo de San Luis, Mons. Jorge Lona, rebatió con sólidos argumentos -científicos, antropológicos y teológicos- la editorial del diario que -según Perfil- pertenece a la familia Rodríguez Saa (Perfil 17/06/2007).

A continuación el texto completo de Comunicado de Mons. Lona:

TRISTE IGNORANCIA

Utilizando un estilo indudablemente agresivo, el órgano de prensa que representa en San Luis al pensamiento oficial, ha acusado al Papa Benedicto XVI y a la Iglesia Católica de una ignorancia que afectaría fatalmente a la salud de la población.

Dicha acusación, formulada en el editorial periodístico correspondiente al Domingo de Ramos, obviamente no era un tema que pudiera tratarse durante el curso de la Semana Santa, que sigue siendo un tiempo especialísimo de culto, oración y testimonio de fe.

Pero la fe es inseparable de la vida, y por ello es necesario ahora considerar el tema de manera objetiva y conciliadora, para el bien de todos.


1º) Ante todo, debemos conciliar cada afirmación que se haga, en el plano estrictamente científico, con la información objetiva más actualizada.

El “Diario” (lo mencionamos así para abreviar) parece haberse dejado influir por la ignorancia manifestada por el Ministerio de Educación de la Nación, al definir al preservativo como “el único método existente para prevenir el virus del SIDA”. (1)

No sólo no es el único método, sino que los organismos internacionales y nacionales más importantes del mundo colocan el preservativo en el cuarto y tercer lugar, anteponiéndole precisamente en primero y segundo lugar, las prácticas preventivas que recomienda la Iglesia: retrasar el comienzo de la actividad sexual (abstinencia), y fidelidad mutua (2); y abstinencia de la actividad sexual, y relación sexual mutuamente monógama. (3)

Estos importantes organismos oficiales, mencionados en las notas al pie, de ninguna manera proponen esos criterios en adhesión a la Iglesia Católica y a su Magisterio. Lo hacen, exclusivamente, por las evidencias científicas acumuladas a través de más de veinte años de campañas mundiales de prevención del SIDA.

Por eso, los numerosos párrafos en que el editorial del “Diario” se refiere a las propuestas de la Iglesia en tono irónico y hasta despreciativo, hallan su disculpa en una triste -pero suponemos involuntaria- ignorancia.

2º) En segundo lugar, es necesario comprender porqué la distribución y propaganda del preservativo puede agravar la difusión del SIDA. Esta afirmación del Papa Benedicto XVI durante su reciente viaje a África ha sido firmemente apoyada por el Dr. Edward Green, principal investigador del tema en la Universidad de Harvard, con amplia experiencia en aquél continente. Es un destacado científico no católico, que fundamenta su opinión en datos objetivos de los que ha sido testigo. Se trata del fenómeno conocido como “desinhibición del comportamiento”, por el cual la persona asume mayores riesgos en su conducta sexual, al creerse a salvo de la enfermedad. (4)

Cualquier padre de familia puede darse cuenta de que si su hijo, niño o adolescente, recibe el mensaje de que sólo será considerado un “joven responsable” usando preservativos, fácilmente se sentirá autorizado a iniciar su actividad sexual a partir de ese momento. Eso significará inmadurez, y en muchos casos promiscuidad (sexo con cualquiera, en cualquier parte y de cualquier manera). Y la promiscuidad es una de las situaciones más favorables al contagio del SIDA.

3º) Los dos aportes anteriores, necesitan para su plena comprensión, ser completados por otro dato muy importante. El gran problema del preservativo en relación a la prevención del SIDA, es su baja eficiencia de uso. Para disminuir el contagio del SIDA el preservativo debería ser de perfecta calidad, y colocado con precauciones especiales. Sólo así podría lograrse lo que técnicamente se denomina “uso consistente”. Pero esa consistencia de uso no se ha logrado nunca en el conjunto de una población afectada. Aún en grupos especialmente adiestrados, bajo control experimental, los resultados han sido desalentadores. Todo ello consta en diversos trabajos científicos publicados en los últimos quince años. Pero los cubre una cortina de silencio, de ese tema no se habla.

Sin embargo, la explicación del fracaso es sencilla. No se ha logrado -ni se podrá lograr nunca- la confección de un “preservativo automático”, que por sí solo se coloque del modo y en el lugar debido, a la manera del “air bag” de un automóvil. Es la propia naturaleza de la sexualidad humana, la que lo impide.

4º) Y así, llegamos al tema verdaderamente importante, decisivo. Lo anterior ha tenido valor científico, y ha sido necesario para enfrentar la acusación de que la Iglesia ignora los progresos de la ciencia experimental. Pero hay otra ciencia más alta: la verdadera filosofía que se anima a indagar sobre el misterio del ser humano en todas sus dimensiones, y se niega a reducirlo a un animal de inexplicable inteligencia y carente de libertad.

Y si esa filosofía se deja iluminar por la fe, será teología, sabiduría de Dios enseñándonos quiénes somos, y cómo podemos alcanzar la plenitud de nuestra vida verdadera.

Bajo esa luz, la Iglesia sigue proclamando la verdad de la Creación. Dios nos ha creado para amarnos, y para que respondiendo a su amor, lleguemos a ser capaces de amarnos entre nosotros como Él nos ama. Por eso nos ha creado parecidos a Él, a su imagen y semejanza, con un querer inteligente y libre. Y nos ha creado varón y mujer. El sexo humano tiene como clave, realización y destino la entrega del amor para el propio bien y el bien de los demás. Todo lo que podrá tener de auténticamente recreacional y liberador vendrá de allí.

Dios nos ha creado así para que toda la sociedad humana se fundamente en la familia humana, realización del amor de entrega fiel y perdurable entre el varón y la mujer, y sus hijos. Y a quienes llama a renunciar a esa particular realización familiar los llama para que entreguen totalmente su vida de varones y mujeres a la gran familia de los hijos de Dios que es la Iglesia. En la paternidad, maternidad y fraternidad espiritual del sacerdocio y la vida consagrada.

El sexo humano es para la entrega del amor. Pero si nuestra libertad con soberbia lo niega, habremos elegido la frustración humana y sexual del egoísmo.

El recreo y la libertad del amor se irán transformando en la insatisfacción insaciable y en la solitaria prisión del yo. El sexo egoísta, capaz de destruir la propia vida, y causar terrible daño a los demás.

Dios no lo quiere, y en Cristo resucitado nos llama y nos seguirá llamando a renovar, y también a recuperar si lo hemos perdido, el don de vida que puso en cada uno de nosotros. Él quiere iluminar toda ignorancia. Él quiere que brille en nuestras vidas el resplandor de la Verdad.

San Luis, 18 de abril de 2009.

Mons. Jorge Luis Lona

Obispo de San Luis

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Notas:

(1) “Lineamientos curriculares para la Educación Sexual Integral”, 2008, pag.24.

(2) “Directrices prácticas del ONUSIDA para intensificar la prevención del VIH”, 2007, pag.45 (ONUSIDA es el organismo responsable del tema en las Naciones Unidas).

(3) “Principales modos de reducir el riesgo de contraer el SIDA”. (CDC, Center for Disease Control, que es el organismo público responsable del tema en los Estados Unidos. En la página web: www.NineAndaHalfMinutes.org, 2009.)

(4) “Investigador de Harvard está de acuerdo con el Papa sobre el uso de condones en África”, Catholic News Agency, Estados Unidos, 21-03-09

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NOTIVIDA, Año IX, nº 590, 20 de abril de 2009

Editores: Pbro. Dr. Juan C. Sanahuja y Lic. Mónica del Río

Página web http://www.notivida.org

Citando la fuente y el autor, se autoriza la reproducción total o parcial de los artículos contenidos en cada número del boletín.

martes, 21 de abril de 2009

MISSIO CANÓNICA DE LOS PROFESORES DE RELIGIÓN

Concatedral de Santa María, Castellón, 31 de octubre de 2006
http://www.obsegorbecastellon.es/


Queridos profesores y profesoras de Religión:

1. Estamos celebrando vuestra ‘missio canónica’. En esta celebración recibiréis el envío y el encargo para enseñar en nombre de la Iglesia la Religión y Moral católicas en los distintos niveles formativos de la escuela pública y privada. Si bien sois nombrados por la Administración educativa, vuestra tarea es un verdadero ministerio eclesial al que sois enviados por la Iglesia; participáis así en el ámbito del anuncio de la Palabra de Dios del ministerio apostólico, cuya plenitud reside en el ministerio episcopal. Como los mismos apóstoles y sus sucesores, los Obispos, también vosotros sois enviados hoy por el mismo Señor a través de mis manos al anuncio de la Buena Nueva a vuestros alumnos.
Esta celebración os debe llevar a todos a adquirir una conciencia más viva de esta vuestra condición de enviados por Cristo y por su Iglesia al mundo escolar. Y como enviados habéis de ser servidores fieles y solícitos del Señor y de su Palabra tal como nos llega a través de la tradición viva de la Iglesia, en bien de la educación integral de vuestros alumnos. Se trata de un verdadero don, recibido en último término de Dios, y una tarea, que, en palabras de San Pablo, no es otra sino evangelizar sin alardes literarios para que no se desvirtúe la cruz de Cristo (1 Cor 1, 17). Porque no sois dueños, sino servidores de la Palabra; y de quien sirve se pide que sea fiel a la tarea encomendada y solícito para que la Palabra llegue plena e íntegra al destinatario.
De nuevo quiero expresaros a los profesores de religión mi más sincero agradecimiento por la acogida del don que recibís en la ‘missio’; y os agradezco la entrega generosa que día a día demostráis en vuestros respectivos ambientes educativos. Lleváis a cabo una hermosa tarea, que ayuda a vuestros alumnos a crecer en el conocimiento de Dios, de Jesucristo y de su Evangelio, que les ayudará a dirigir sus vidas por el camino que Dios les ha señalado, confiriéndolas así sentido y unidad.

2. No sabemos todavía cómo quedará regulada la Clase de religión católica ni el estatuto de los profesores de Religión en los decretos que apliquen la LOE. No es este momento de entrar en estas cuestiones.

Hoy deseo resaltar el carácter confesional, en nuestro caso católico, que necesariamente ha de tener la enseñanza religiosa para responder al derecho de los padres a educar a sus hijos conforme a sus convicciones religiosas y morales. Los padres, al escoger la formación religiosa y moral católica para sus hijos, depositan en la Iglesia Católica su confianza para que sus hijos reciban la formación adecuada tal y como la entiende la Iglesia católica. Depende, pues, de la autoridad de la Iglesia determinar la formación religiosa católica, sus contenidos y su pedagogía; y compete al Obispo diocesano organizarla y ejercer vigilancia (CIC. c.804).

Para ello, el Ordinario del lugar debe cuidar que los profesores de religión destaquen por su recta doctrina, por su aptitud pedagógica y por el testimonio de vida cristiana (CIC c. 804 & 2). El derecho de los padres a pedir esta enseñanza para sus hijos implica que se les garantice la idoneidad de sus profesores. Sin ello quedaría mermado el derecho de los padres a la formación religiosa y moral por la que han optado.

La formación religiosa católica, que impartís, pide que estéis identificados con lo que enseñáis. Vuestra libre opción para ser profesores de religión no puede basarse en el mero deseo de completar un horario ni tampoco en tener un puesto de trabajo seguro y remunerado. No os podéis limitar tampoco a ser meros especialistas conocedores de la materia. El profesor de religión y moral católica es, sobre todo, un creyente católico y testigo de su fe, que quiere enseñar en nombre de la Iglesia la Buena Noticia de la salvación de Dios que se ha manifestado en Cristo y su Evangelio; es un profesor que quiere transmitir la realidad viva de Dios, que posibilita la dignidad, grandeza, verdad y libertad del hombre, es decir su salvación, y que le hace protagonista en la construcción de su Reino y da sentido a su vida.

Como profesores de religión participáis de una manera específica de la misión evangelizadora de la Iglesia. La Iglesia ha sido elegida por Dios para continuar la misión de Jesucristo, que no es otra que evangelizar, hacer presente y operante a Cristo y su Evangelio, para que el Reino crezca como el grano de mostaza y transforme al hombre y a la sociedad.

Si ya por ser cristianos sois llamados y enviados a proclamar a Cristo y su Evangelio de palabra y por el testimonio de vida, como profesores de religión sois elegidos y enviados por el Obispo para enseñar en nombre suyo y de la Iglesia. En vuestra misión proclamáis con vuestra vida, con vuestra palabra y con vuestra especifica enseñanza la comunión con Dios en el seno de la Iglesia que os otorga esta dignidad de enseñar. En vuestra tarea trasmitís no sólo conocimientos sino ante todo vida, la vida que hace posible ese proyecto que da sentido, dignidad y libertad. La naturaleza misma de la formación religiosa católica y la naturaleza del profesor de religión, como cristiano católico elegido para participar en la misma misión de la Iglesia, exigen que exista coherencia entre la vida y lo que se enseña.

La enseñanza de la religión católica se imparte en nombre de la Iglesia, que envía a través del Obispo. Ello implica no sólo que sus contenidos y métodos respondan a la doctrina y moral católica, pero también que sea impartida desde una actitud y vida confesantes. El profesor de religión y moral católica no imparte su propia enseñanza ni una formación entendida a su manera sino la enseñanza católica y la formación cristiana tal como la entiende la Iglesia y la demandan los padres.

3. No se me oculta la situación harto difícil en la que debéis llevar a cabo vuestra tarea educativa. La palabra de Dios, que hemos escuchado, es fuerza en la dificultad. Dios no se cansa ni fatiga, el reanima al cansado y reconforta al débil (cf. Is 40, 27-31). ‘La debilidad de Dios es más fuerte que los hombres’, nos dice San Pablo. Porque la semilla de la Palabra siempre encuentra una tierra buena y da su fruto; la Palabra de Dios nunca vuelve vacía a Él. Las enseñanzas de Jesucristo, su vida y su persona son fuente de valores, de vida y de cultura.

La educación y maduración en la fe y vida cristiana se realiza, de otro lado, por diversos cauces, entre los que destacan la familia, la parroquia y la escuela; todos ellos, con objetivos y medios diferentes, han de ser convergentes en la acción educativa de niños, adolescentes y jóvenes. Cuando se prescinde de una de estas vías, se producen vacíos, rupturas y desajustes lamentables en el proceso de maduración y de educación en la fe.

Ante una cultura que en muchos casos presenta antivalores erigidos como nuevos ídolos o referentes vitales, el anuncio del acontecimiento de Jesucristo en la Iglesia, va contra corriente y exige una respuesta personal y comprometida. Ante los síntomas de debilitamiento de la fe, dudas y desorientación en el camino, los testigos de la Palabra, -y vosotros y vosotras estáis llamados y enviados a serlo-, deben estar a la escucha de Aquel, que los envía: El es la Palabra viva, la fuerza y la esperanza.

La enseñanza religiosa se enfrenta hoy a nuevos retos en la transmisión de la fe a las nuevas generaciones. Lo que se nos pide es que la enseñanza en la nueva evangelización no sea sólo hablar de Cristo sino en cierto modo hacerlo ver. En este sentido, la fe y la razón deben ir unidas al testimonio, a fin de que la transmisión de la fe pueda ser personalizada y vivida. Del Evangelio emerge el rostro de Cristo que hoy debemos transmitir con la humildad y disponibilidad de aquel que sabe que el hecho revelado y recibido en la comunidad de creyentes es gracia que viene del Padre.

Hoy es necesaria una propuesta de la fe que integre la fe y la vida, que dialogue con la cultura y que promueva una nueva síntesis que muestre la fuerza humanizadota de la fe. Así se comprende que el anuncio de la fe debe ir unido a la educación del ser humano, para que el mensaje de la fe pueda ser acogido en la vida, pueda generar cultura, y entre en la historia. La prioridad de la Iglesia debe centrarse, por ello, en el anuncio de Cristo. El mismo se presenta ante el corazón y la libertad de todos como una compañía humana que se puede ver, tocar y escuchar, y que nos recuerda que la vida tiene un sentido y nos llama a descubrir nuestra dignidad de hijos de Dios. La transmisión de la fe conlleva la renovación de la fe de los cristianos, redescubrir la sencillez del mensaje de la fe y conquistar la verdadera libertad cristiana en un mundo que quiere imponer sus valores.

4. Jesús nos pide como a Pedro: “Rema mar adentro, y echad las redes para pescar” (Lc 5,4). Puede que como Pedro seamos escépticos, en la situación cultural que nos encontramos. Pero, como Pedro, decimos esta tarde: “puesto que tú lo dices, echaremos las redes” (Lc 5,5). Volvamos nuestra mirada al Señor, confiemos en su palabra y en su presencia en medio de nosotros. El os dice esta tarde: “remad mar adentro” y “echad de nuevo las redes” en vuestra hermosa tarea de anunciar a Cristo y su evangelio en la escuela: Cristo y la Iglesia os llama y os envía. Frente a cansancios y temores, ante una situación religiosamente adversa o simplemente indiferente a la propuesta del Evangelio, acojamos la invitación del Señor, fiémonos de su palabra y se hará posible lo que humanamente parece impensable. Fiados de su palabra avivemos nuestra confianza en Él y retomemos el aliento necesario para el camino.

¡Que Santa María, la Virgen, que supo acoger con fe y obediencia la Palabra de Dios y transmitirla a los demás sea vuestro modelo en vuestra misión! ¡Que ella os aliente, os conforte y os proteja! Amén.

+ Casimiro López Llorente
Obispo de Segorbe-Castellón

lunes, 23 de marzo de 2009

Una vida, esperanza de otra vida



La crirsis del acto altruista



Hugo Luis Daher



Esta lleva un nombre, se llama: Javier Puertas Mariscal(h). El hermano de Andrés que junto a otros de ellos le salvaron la vida.

Andrés es un niño de siete años que vivía a transfusiones de sangre cada tres semanas por portar una enfermedad congénita. Su promedio de vida (calvario) estaba en lo treinta y cinco años.

La ciencia ofreció a los padres la posibilidad de sanar a su hijo con un transplante de células madre de un cordón umbilical compatible 100% y totalmente sano de esta avería genética.

¿De donde conseguirlo? La repuesta estaba entre los “hermanos potenciales”, alguno podría traer la solución y para esto se realizo la fertilización asistida “in vitro” de la cual surgiría el hermano donante: Javier. Los bebes no utilizados (aclaro por las dudas) los hermanos de Javier y Andrés en el mejor de los casos continuarán con su “función” altruista, mientras se los conserva bien frescos, o en su defecto serán eliminados.

¿Esto que suena crudo y patético es real? Y si, de entre estos embriones fue seleccionado Javi el héroe reconocido y mediatizado. Es el producto marketinero que abre un nuevo mercado en el ya hiper lucrativo mundo de la salud.

Javier(h) es realmente un grande, aunque no halla elegido serlo, pero en realidad esta cuestión no lo hace a menos, al contrario lo potencia en su dignidad y tiene un talento a favor, nació salvando la vida de uno de los prójimos más próximos: su hermano Andrés.

Ahora bien, en honor a la justicia abría que hacerle un reconocimiento a todos esos bebés embriones que dieron sus vidas por sus dos hermanos: Andrés y Javi.

La familia Puertas Mariscal está feliz, sana y unida, han ganado vida y superado enfermedad y dolor, estos misterios que tanto nos hacen sufrir.
Tal vez el costo es elevado a nivel ético y moral, nivel que muchas veces se ubica en posiciones duras e intelectuales por exceso desplazando el sentimiento afectivo y el dolor del sacrificio de lo que se pierde por ganar algo de vida.

La razón, la voluntad y el amor no van en perfecta armonía. Es un idealismo al cual tendemos mientras nos dejamos asesorar por la Sra. Prudencia. Intentar imponer idealismos es dogmatismo y fundamentalismo y esto solo trae desunión, infelicidad y muerte.

miércoles, 25 de febrero de 2009

¡GUIAS CIEGOS; QUE FILTRAN EL MOSQUITO Y SE TRAGAN EL CAMELLO!


Por Diego Orlando Flores


Mt. 23,13-36

Resultará misterioso y hasta inquietante quién lea solo el título de este comentario bíblico. Quizás se pregunte ¿a quienes se refiere? O al menos no se pregunte nada, por el hecho de que no se comprende aquello cuando está fuera de su contexto. De este último aspecto es cómo vamos a guiarnos para desentrañar el significado de tales palabras de Jesús referidas a los “escribas y fariseos”, pero no con la intención de asociarnos a la misma y colocarnos en la vereda del frente, sino al modo de un reloj despertador que nos despierta de aquel sueño deseado, y que hasta a veces lo apagamos nuevamente para seguir durmiendo en el sueño de la irrealidad, en el sueño de la ilusión.
El hombre, dice un consagrado, “en su historia, es como una síntesis de bien y mal, pero cuando el mal no se lo reconoce y acepta, entonces impide la percepción del bien”1. Así sucedía con los fariseos y escribas en tiempos de Jesús; su ceguera para con su interior, ofuscaba su percepción de la bondad de Dios y del prójimo que estaba su lado, en su entorno, que también es débil y limitado. Pero aquellos llegaban al colmo de su ceguedad; querían y se sentían los guiadores de los débiles y pobres de espíritu, cuando en realidad ni siquiera sabían como guiarse ellos mismos. Quizás diría que un discapacitado (ciego) es digno de compasión por el hecho de que hay todavía en él una intención de seguir caminando, todavía tiene un fin último2 a seguir, pero los fariseos y escribas se lo podría considerar dignos de lastima, y no porque no tengan pies para caminar, sino porque no tiene intención3, y al carecer de ella, se igualan al agua estancada en un pozo del cual el tiempo se encarga de que le nazcan los gusanos y termine por podrirse en la sequedad.
No queriendo referir mas palabras a “estos” que quizás tampoco me hubieran podido escuchar, pasemos pues, a aquellos que si me pueden prestar su atención hoy, porque tienen conciencia, y desde ella, aceptan la corrección fraterna (al modo como un ciego, hace uso de audición), que recapacita y desea abrir los ojos a una posible y cercana transfiguración de vida en Jesucristo; me estoy refiriendo a nosotros los cristianos.
Como bien lo dice Mester: “es difícil penetrar en la intimidad de alguien y levantar el velo del misterio de la vida que transcurre entre él y Dios”4. Esto dicho es una gran verdad, pero he aquí que muchas veces esa intimidad, se vuelve infidelidad5, y resulta así que, por más esfuerzo que haga por ocultarme, tarde o temprano se exteriorizara mi debilidad e ilusión. Por los efectos conocemos las causas, proclaman los filósofos; o bien, como dice el Doctor angélico (St. Tomas de Aquino): “el obrar le sigue al ser”.
Y así crecemos y creemos desde nuestra conciencia que estamos bien con Dios, que creemos en ese Alguien que es todopoderoso, y que hizo el cielo y la tierra, y que…, y así hasta llegar al final del Credo apostólico, que todos los Domingos proclamamos, incluso con orgullo (desde luego que no todos son así). Se vuelve algo rutinario y automático, y del cual repetimos sin saber lo que rezamos6. Si es así, ¿Por qué no enseñarle a un loro el Credo y que me reemplace en tal momento de la misa? Cuando el hombre no sabe de quién es hijo, pierde toda su dignidad (hasta equipararse a un animal).
Tener conciencia de un Dios que está conmigo debería de serlo todo para el cristiano, pero tenerla en ¡serio!, a modo de amistad, de fidelidad y sinceridad para con Aquel que nos la enseño primero: Jesucristo.
Y precisamente así fue nuestro principio, nuestro comienzo por ese salir a pasear de la mano de nuestro Padre Dios. Él nos saco de Egipto y nos libro de la esclavitud del Faraón. Por tal acontecimiento, nos forjamos la idea de saber que tenemos a Alguien que siempre está con nosotros, de ser el pueblo de Dios, de tener a un amigo que es fiel, que no defrauda, aun cuando nosotros le fallemos a él. Dios se había comprometido con su pueblo, y nosotros con ÉL (Él siempre toma la iniciativa). Lo alabábamos, y lo invocábamos en cada momento de nuestra vida (la verdadera religión para el aquinate7) Y para no olvidarnos de ese compromiso, lo exteriorizamos en “comportamientos y actitudes”8, de las cuales no sentíamos orgullosos y más cerca de Él. Así es como nació y floreció el “culto, las fiestas, las celebraciones, las costumbre, como ser las peregrinaciones; las imágenes, la oración, etc.”9, que manifestaba una gran pertenencia del pueblo para con su Creador. Era vida que hacia revivir a aquellos que aun no conocían a Dios. Eran “instrumentos para mantener viva la fe, la esperanza y la entrega”10 a ese Dios que nos libero y que nunca nos abandonaría.
Pero he aquí que estos comportamientos y actitudes, eran creaciones del hombre, y por serlo así, nunca están exentas de la tentación de la ignorancia que provoca el maligno cuando nos convencemos de que algo está bien, pero que puede estar mal luego.
Como se dijo en un anterior escrito, el mal convive con nosotros, y porque no podemos ignorarlo, debemos de integrarlo a nosotros para darle un sentido humano. Pero cuando no lo queremos dejar entrar y le cerrarnos la puerta en la cara, el mal entrara en nuestra casa por el lugar menos insospechado, y nos afectara de tal modo que no lo vamos a poder percibir. Y porque no lo aceptamos, nos cerramos, y buscamos entones, desde nuestra falsa ilusión, las seguridades que nosotros mismos nos la imponemos.
Así sucede con tales comportamientos: “esas formas de amistad con Dios, que en vez de seguir siendo la expresión de una búsqueda que nos empuja a caminar, pasan a ser una búsqueda de seguridad humana”11.
Parecía que todo seguía bien con Dios por los numerosos actos externos que hacíamos (cultos, ritos, procesiones, etc.), cuando en realidad la base ya estaba minada y a punto de estallar por la falta de vida real en ella. Creían ellos que estaban bien con Dios, que lo tenían comprado, como si fuera una entrada el culto para todos los días, a los cuales nunca faltaban. Y así paso de ser en medios para llegar a su fin12, a unos meros “convencionalismos sociales”13 que engañaban al pueblo de encontrar en ellos la amistad con Dios. “Dios es mi morada” decían cuando en realidad vivían son hogar. (ver A. Dondeyne)14
Esta inconsciencia es la que llego a los fariseo y escribas, pero también llego hasta nosotros, los cristianos del s. XXI. Y me refiero su, a nosotros, que aunque parezca raro, muchas veces hacemos uso de nuestra vereda desde la cual criticamos a la del frente, y los hacemos por la convicción de ser los poseedores de la verdad, sin darnos cuenta de que esa Verdad no es un privilegio, sino un don. Nosotros también solemos caer en nuestras propias críticas, como aquel rey que no podía mirar la aflicción de su pueblo, por tener un espejo como ventana.
Convivimos con una falsa seguridad, de la cual a veces no somos conscientes. Seguridades que las ponemos como primicias en nuestras vidas, pero que en realidad nada son por sí mismas. Obligamos a Dios y lo forzamos, como si fuera un animal al que se puede domesticar. Y así, lo llevamos de la correa solo para que los otros digan:¡que linda es tu mascota!, Dónde la conseguiste?, y nos “vean” por ello. A Dios lo saco a pasear, solo para distraerme.
Sin dar más vuelta en el tema, veamos ahora, cuáles son esas diversas formas de comportamientos y actitudes que seguimos creando para agradar a Dios, que no son malas cuando son medios para llegar a Dios, pero cuando las divinizamos y las ponemos por encima de Dios, se convierten en “correas” (cual de todas más linda) para atar la voluntad de Dios en mi vida.

Las imágenes:
Estas representaciones ayudan a despertar en nosotros la fe para con Dios. Surgieron con la finalidad de “dar al pueblo una forma concreta del poder de Dios”15, ya sea desde el mismo (una imagen de Jesucristo), o por medio de otros que convivieron con el (los santos). Si su fin es ese, es el correcto, pero he aquí que hoy en día corren un gran peligro, por el hecho de que ponen el fin en las imágenes mismas. Localizamos y visualizamos a Dios en ellas, cuando en realidad, Dios no está en ellas, sino en nosotros.
Sucede que entramos a una iglesia, y como flechas que no paran hasta su fin, nos dirigimos hacia las imágenes, olvidándonos de la presencia real de Dios en el sagrario. Una vez entraba en una iglesia alguien donde estaba la imagen de su santo de su devoción. Resulto que aquella vez la imagen no estaba allí, pero si una réplica, y le dije: no está aquí, pero le puede rezar a esta que es la misma (refiriéndome a una réplica), y me contesto: “si, pero…la otra es mas milagrosa”. Ellas no hacen milagros, es Dios quien obra por la intercesión de tales santos representados. Las imágenes no están para adorar en ellas a Dios, están para despertar el amor a nuestro Dios. Hasta el mismo Lutero decía con respecto a las imágenes que eran: el evangelio de los pobres. El mismo se dio cuenta de lo que muchos de los protestantes (y aun nosotros mismos los católicos) no querían entender: “que no se trata de adorar una imagen sino de adorar a Dios mediante el estimulo que la imagen puede ofrecer. Cada acción, cada obra que realizamos, cada contribución a la justicia del mundo, al bien común, a la solidaridad, va cincelando radiante, exacta, precisa, la imagen de Jesucristo en nuestra vidas”16. Al final debe salirnos casi perfecta. Vivamos hacia la imagen y semejanza de Dios, a “ser perfectos como nuestro Padre celestial es perfecto” (Mt. 5,48)

Los altos lugares:
Se cuenta en el veterotestamento que “al entrar en la tierra prometida, el pueblo empezó a adorar a Dios en los llamado altos lugares”17, que eran árboles frondosos que crecían en el desierto, y por ello pensaban que, como Dios hacia allí tal creación y en tales circunstancias, entonces su poder seria allí mas grande. Pero esto conlleva un peligro, a saber, la de localizar a Dios en un determinado lugar para encontrarse con Él.
Lo primero que tenemos que decir y saber es que a Dios no lo podemos localiza, y esto por la simple conclusión de que El ya está “localizado”, no por nosotros, sino por el mismo, en nuestro corazón, en nuestra persona entera. Cada uno al ser creado, lo fuimos “a imagen y semejanza de Dios”. ¿Por qué entonces buscamos su imagen colgadas en las paredes, cuando la podemos encontrar ante nosotros, por el simple hecho de mirarnos al espejo? ¿Acaso un padre no se regocija por la familiaridad fisiológica de su hijo? Cuando nace un bebe ¿no se dice acaso “es idéntico a su padre? Si nosotros pensamos así, más cuanto nuestro Dios que es más padre que nuestros padres18. ¿Por qué subimos a los cerros, a esos altos lugares, a buscar a Dios, cuando lo tenemos a nuestro lado, en el prójimo, que es mi hermano? Los profetas del antiguo testamento llamaban a esto: “prostitución debajo de los arboles” (Jr. 3,1-2.7; Is. 24-31; Os. 2,6-7)

El rey:
Para los israelitas “el rey era la concreción visible de la amistad de Dios para con el pueblo, y el instrumento para hacer valer la voluntad de Dios”19. Pero sucedió que este don se convirtió en privilegio, y con ello el pretexto para su acomodamiento.
Es muy evidente tal comportamiento en la manifestación política, pero ¿no pasara también dentro de la comunidad cristiana? Sucede a veces que, por ser el responsable de tal grupo apostólico, o tener un cargo en el que demuestre jerarquía, se busca delegar las tareas a los demás con el propósito de desligarse de ellas. Por sentirme “rey” ¿acaso no busco el acomodo, la simpatía, la autoridad? Jesucristo dijo. “…el que quiera se grande, que se haga servidor de ustedes; y el que quiera ser el primero que se haga su esclavo: como el Hijo del hombre, que no vino para ser servido, sino para servir…” (Mt. 20,26-28)

El templo:
“Era el lugar del encuentro con Dios”20. Todo estaba vinculado al templo: “las peregrinaciones, los ritos litúrgicos, los cantos, las preces, etc”21. Se decían entonces: “si tenemos el templo, Dios está con nosotros”22. Si esto es así, acaso un aldeano que no tiene templo para ir a encontrarse con Dios, ¿no lo podrá hacer porque Dios no lo atenderá en tal lugar especial? ¿Acaso Dios estará más tiempo en la catedral que en la vicaria? El templo solo es una expresión de fe. No es lo esencial. El templo lo podemos comparar como si fuera nuestra propia casa, nuestro hogar familiar, en la cual colgamos cuadros familiares (imágenes), donde tenemos álbum de fotos (escritura), donde comemos (eucaristía), donde tenemos oficios que hacer (tareas apostólicas), y muchas otras cosas más que no existirían si no fuera por la familia que la habita, que la hace casa. Dios hace el templo, no el templo a Dios. Y más aun, cuanto más habita Dios en nuestra casa al ser nosotros los auténticos templos del Espíritu Santo, con cuanta más razón debemos de cuidar de él. Esto nos recuerda que el templo material es solo una expresión de fe, pero no es lo esencial (ver nota 23) Decía nuestro actual papa que el ser humano “limita su horizonte de manera que se le escapa precisamente lo esencial”24.

El culto:
“el culto recordaba el pasado y lo hacía presente”; comprometerse con el proyecto de Dios y tomar conciencia de sus derechos y deberes”25. Pero surgió un problema, a saber, que el culto término por convertirse en un puro ritualismo.
Cuando exaltamos el culto, lo exteriorizamos demasiado, y al hacerlo, abusamos de él, entonces lo convertimos en meros signos rituales que hasta en ocasiones ni siquiera sabemos lo que significan. “centramos toda la atención en las grandes ceremonias, pero descuidamos la vida”26. Todo es fachada, pero por dentro es hueco. Con razón dice Jesús: “¡Ay de ustedes fariseos y escribas hipócritas, que parecen sepulcros blanqueados; hermosos por fuera, pero por dentro llenos de huesos de muertos y de podredumbre!” (Mt. 23,27). También refería al profeta Isaías: “¿de qué me sirven todos vuestros sacrificios? Estoy harto de holocausto de carnero y de grasa de becerros… Cuando extendéis la mano para orar, aparto mi vista; aunque hagáis muchas oraciones, no las escucho; pues tenéis las manos manchadas de sangre” (Is. 1,11.15) “el culto en si no garantiza la protección de Dios”27.

La tierra:
Esta tierra es la prometida, y porque la teníamos, Dios entonces si cumplía con lo que prometía. Pero es tierra y nada más; es signo de algo, no es alguien, y mucho menos Dios.
El hombre de hoy, es un ser que retrocedió al pasado para volver a ser un hombre mítico, que diviniza la tierra, la eleva y le rinde culto. Las hierbas "medicinales" de las que se habla, el culto a la pachamama, y otras variadas costumbres que para la cultura y costumbre de tal lugar no son malas en sí, pero cuando su fin es proclamar y manifestar la bondad y la grandiosidad del Creador en su obra 28, que de por si es buena (así lo dice el libro del Génesis). Pero cuando se las diviniza, el ser humano se convierte como el objeto al cual diviniza, es decir en tierra, en polvo, del cual el viento se encargará de desparramar; así lo proclamaron los profetas: dejaremos la tierra y seremos llevados al destierro. (Jr. 13,15-19)

Estos y otros tantos convencionalismos son solo algunos de los tantos que nos rodean en la actualidad. Y vemos así como estos medios que eran llamada de Dios que nos invitaba a caminar, se han convertido (no para todos) en "opresión en nombre de Dios, y en acomodo"29, del cual nos defendemos a veces de forma violenta cuando alguien nos denuncia con justa razón por ello.
Entonces, "ni la asistencia a misa, ni el rosario, ni la vela, ni la catedral bonita, ni la pascua, ni el agua bendita, ni la promesa, (ni la procesión del Milagro), nada puede por sí mismo, forzar y obligar a Dios. El que se agarra de esas cosas, se agarra a una proyección suya, que ya no es Dios, sino un mito que no existe"30.
Así es entonces, pues, como ahora podemos entender a Jesús, el de cómo fue tan duro con los escribas y fariseos. Al final del discurso dice que va a enviarles profetas, pero que ustedes lo mataran. Debemos de saber que Jesús era más que un profeta. La palabra profeta significa: el que habla en nombre de... (Dios). Y Jesús era el Verbo mismo hecho carne, la misma Palabra. Jesús no quería que nos escapáramos de la realidad "huyendo al mundo de la religión"31 como si fuera está realmente “opio del pueblo”. Bien lo dice St. Tomás de Aquino, que el religioso es aquel que le rinde culto a Dios en las cosas, en la realidad, en su creación (ver nota 7). Jesús rompió todos esos puentes humanos, pero él mismo se levanto en tierra para ser el único puente real que nos comunica con nuestro Padre Dios. Ilustrémonos con un ejemplo que nos da un gran estudioso en Biblia. Dirá él: "el amigo que ofrece su amistad, quiere que el otro confié, que no intente garantizarse los bienes de la amistad por unos medios escondidos. Junto a un amigo, el otro, para poder obtener el apoyo de la amistad, nunca tiene que apelar a los regalos que ya le hizo, sino que debe apelar simplemente a la amistad"32. Del mismo modo debe de sucederle al hombre para con Dios.
Esto es lo que nos pide hoy Jesús: que aprendamos a descubrir a Dios como presencia gratuita, que Él nos la da. Que confiemos que Él está ahí, a nuestro lado. Dios nos ofrece su amistad, pero también quiere que se le respete esa amistad, ¿cómo?: siendo profundamente amigos de Él, donde los regalos que Él nos hizo no los usemos como entradas para "comprar el cielo". Son "útiles, buenos y necesarios" cuando lo usamos como medios para llegar a nuestro fin último. "Dios siempre está más cerca por su amistad, que cualquier expresión de amistad"33. Nos decía también el teólogo que: "Esas cosas son buenas como hilos de teléfono, pero no contienen ni obligan a Aquél con el que hablo por teléfono. Este puede colgar. .. y dejar que siga hablando con el eco de mis deseos. Pero si son expresión de fe, entonces alcanzaran a Dios, y él no cuelga el teléfono"34.
Si estoy ante la presencia de Dios, Él sabrá que soy fiel, o al menos lo deseo y lo intento todos los días. Por eso Él me mirará y me dirá: “mmm, se me hace que voy tener que ayudarle, porque me está tomando en serio"35
"Jesucristo criticó a los fariseos y a los líderes religiosos. Del pueblo tuvo compasión, porque eran ovejas sin pastor"36. Pero he aquí, que nosotros no debemos de quedarnos en la compasión, sino que debemos de abrir los ojos y buscar de una vez por toda donde realmente está Dios. Si lo hacemos de corazón, Él no tardará en dejarse encontrar. Y aunque se haga un "poquito el interesado", lo hará siempre por amor, siempre con interés, porque nosotros somos su más grande interés, como Él lo tiene que ser para nosotros.



Notas y Referencia bibliográfica:

1. A CENCINI, "Vivere Reconciliati".
2._ St. TOMAS DE AQUINO, Summa Theologiae, I-II,q. 1. (El fin último del hombre)
3._ St. TOMAS DE AQUINO, Summa Theologiae, I-II, q. 12 (la intención)
4._ C. MESTERS, "Dios, ¿Dónde estás?".
5. St. TOMAS DE AQUINO, Summa Theologiae, II-II, q. 10 (la infidelidad en general)
6._ A VALDES, "¿Qué sabemos de la Biblia?" (artículo sobre si Jesús realmente descendió a los infiernos)
7. _ Extraído del "Tratado de la Religión" de St. Tomás de Aquino: "... la religión parece haber sido dicha de releer las cosas, que son del culto divino, porque se deben frecuentemente recapacitar en el corazón según estas palabras: en todas tus cosas, ten siempre presente al Él. (prov. 3,6)”, queriendo significar que en cada elemento de la creación, uno debe de rendir culto a Dios, por el hecho de que son vestigios de la obra del creador y que nos ayudan a conocerlo más a diario.
8, 9, 10, 11, Ibid, C. MESTERS.
12._ St. TOMAS DE AQUINO, S. Th. "Tratado de la bienaventuranza".
13._ C. MESTERS, "Dios, ¿dónde estás?".
14. Prólogo escrito al libro de W. Luypen "Fenomenología Existencial", "... la ciencia y la tecnología alientan la ilusión del hombre de que para él ya no hay distancia. Su mirada penetra cada vez con más profundidad en el pasado prehistórico del hombre y en los rincones más recónditos del universo. Y sin embargo, nunca el hombre se ha sentido tan sólo y abandonado en la tierra como en nuestro tiempo, nunca tan remoto y extraño de lo que lo rodea: vive sin hogar."
15._ Ibid, C. MESTERS.
16._ A. A. VALDES, "¿qué sabemos de la biblia? (artículo sobre si realmente está prohibido hacer imágenes).
17. _ Ibid, Mesters C.
18._ GERMAN JIMENEZ, apuntes de clase. (Introducción a la filosofía).
19, 20, 21, 22, _ Ibid, MESTERS.
23._ A de SAINT-EXUPÉRY, "El Principito" «... lo esencial es invisible a los ojos... ».
24._ JOSEPH RATZINGER, "Dios y el mundo" (una conversación con Peter Seewald).
25, 26, 27._ Items, C. MESTERS.
28._ SANTO TOMAS DE AQUINO, Summa Theologiae, “Tratado de la religión”, q.96, art 4, (de las observancias supersticiosas).
29 al 36._ Ibid, MESTERS.